martes, 6 de enero de 2026

REFLEXIONES DISPERSAS (Enero)


Plan falso.

 

Aunque ya no ocupe portadas ni se hable mucho en  los telediarios sobre Gaza, el genocidio  contra el pueblo palestino sigue su curso implacable.  El alto al fuego que tanto han cacareado, en especial este par de monstruos asesinos Donald Trump y Benjamin Netanyahu,  no ha sido el final  de nada, simplemente ha resultado una estrategia en forma de cortina de humo  con el fin de desactivar  esa inmensa e imparable ola de solidaridad con el pueblo palestino y el rechazo al Israel sionista en todo el mundo. Y así,  continuar  asesinando con la impunidad conocida y con la complicidad de los de costumbre. Desde el supuesto alto al fuego alrededor de 500 personas han sido asesinadas por el ejército sionista de Israel en Gaza. Con lo cual, esta pausa temporal de hostilidades está resultando, aparte de un chantaje imperialista,   un engañabobos con la finalidad de proseguir silenciosamente  con su plan de limpieza étnica. Y es que cuando no son las bombas o las balas, son el hambre o el frío  quien los está matando. Ultímenle sufren más las   muertes por hambre y por  frío, ya que  el gobierno terrorista de Israel,   sigue empeñado en bloquear  la entrada a los camiones que transportan ayuda humanitaria a Gaza. Nunca se ha respetado esta tregua de alto el fuego. A la postre este par de  criminales van de la mano, y con un desiderátum en común: el sometimiento del pueblo palestino hasta su desaparición. Lo triste e indignante de este asunto es que los líderes mundiales que podían contribuir a poner fin al genocidio son como avestruces que meten su cabeza bajo tierra; o sino miran para otro lado, y así: “ojos que no ven, corazón de piedra”. Todos conocemos sobradamente que la masacre  contra el pueblo palestino, continúa gracias a la complicidad de EE.UU  y el silencio de Europa. Por lo tanto se hace de urgente necesidad seguir hablando de Gaza, para que el silencio y el olvido no contribuyan también con este genocidio.

 

Soberbia presidencial

 

Desde luego que no seré yo quien defienda a Nicolás Maduro, porque nunca fue santo de mi devoción,  pero de ahí a  que el soberbio presiente  Trump, atente contra el Derecho Internacional violando la soberanía nacional de un país, va un trecho. Y quienes defienden o ensalzan tan vil comportamiento, están defendiendo la impunidad con que acostumbra a actuar los EE. UU. con su abyecto  presidente a la cabeza.  Esta agresión contra un país soberano como es Venezuela,  va a crear precedente, por tanto, van a tener “barra libre”, todos los  tiranos con ansias imperialistas para invadir el país que les   interese, siempre bajo un pretexto envuelto en  mentiras. Con lo cual, que no traten de engañarnos con esa patraña de que   la detención  de Maduro fue para   borrar del mapa político aun presidente acusado de narcotráfico.  Mentira podrida. En una cárcel de Estados Unidos estaba preso por narcotráfico el ex presidente de Honduras, Orlando Hernández,  y fue indultado por Trump. ¿En este cuestión, qué intereses ocultos hay para medir con  de doble rasero?   También vocifera en arrogante yanki que el ataque llevado  a cabo sobre Venezuela ha sido para liberar al pueblo de las garras de Maduro. Otra falacia más poniendo de ejemplo a Arabia Saudita donde lleva años un monarca dictador rigiendo los destinos de esta nación, pero ahí no tiene intención alguna de ir a bombardearlo el psicópata para redimir al pueblo de las garras del déspota alauita. Normal, es el país  aliado “prioritario” fuera de la OTAN. No me creo nada de las calumnias de este soberbio presidente que parece que se autoerigido sheriff global, cuya misión es defender al pueblo de las injusticias  del dictador de turno. A otro perro con ese hueso. El único objetivo  de todos estos sátrapas  que son de la misma calaña que Trump,  es repartirse el mundo con la finalidad  de controlar los recursos naturales que a día de hoy tanto escasean. Para este fin, utilizan la “ley de la selva”  y  ya se sabe que quienes más armamento nuclear posean, de la mayor cantidad de materia prima podrán apoderarse. La “suerte” que tenemos quienes habitamos países con escasos recursos naturales es que nos van a dejar tranquilos al respecto. No creo que  vayan a poner su zarpa depredadora sobre países  que no les interesa por resultarles  insignificantes en su mapa de geopolítica. El único peligro que nos acecha, y cada vez más real, es que estos psicópatas acaben armando un pifostio  apocalíptico de gran magnitud  y no quede bicho viviente en el planeta.






 

 Soledad no deseada.

 

Estar solo puede ser hasta un placer; en cambio sentirse solo puede resultar un infierno.  Es obvio que la soledad no deseada es la que predomina. Resulta muy triste y doloroso el que nos hallemos en la era de la tecnología y la comunicación y en cambio estemos tan solo y poco comunicativos. A mi juicio, las redes sociales no ofrecen esa grata compañía y comunicación que tanto buscamos, sino que  es aislamiento  lo que originan, con lo cual incentivan la soledad no deseada que tanto predomina hoy en día. Resulta evidente que las relaciones físicas es la fórmula indicada para no sentir esa soledad que afecta negativamente la calidad de vida y bienestar general.