lunes, 17 de febrero de 2025

REFLEXIONES DISPERSAS (Febrero)


 

Actuar.

 

Es evidente que la vida no es un camino de rosas,  y la sucesión de la dificultades son una constante, pero aún así tenemos el poder suficiente para decir por nosotros mismos que rumbo queremos seguir y obviamente enfrentarnos a todos los inconvenientes que  nos salgan al paso. El poder solventar todos los  problemas que surjan, a buen seguro estará en la actitud y aptitud que mostremos. Aunque resulte una perogrullada,  cuanto más frágil y negativos nos manifestemos, más ardua será la tarea de solventarlos. También hay que reconocer que, debido a las circunstancias que nos rodean, tanto las personales como sociales, y por  que éstas no acostumbran a ponérmelos  fácil,  no siempre está en nuestras manos el poder decidir que rumbo tomar,  pero la mayor parte del tiempo sí. Lo que debemos evitar es quejarnos en exceso y actuar con determinación. No resignarnos a una  apagada y triste supervivencia  porque eso sería renunciar a vivir con letras mayúsculas. Por tanto, tomemos la decisión correcta cuyo rumbo sea elegido por el corazón, y comprometámonos con ella con firmeza, dedicándola si hace falta en plenitud tu vida, tu energía, tu esfuerzo, todo tu tiempo. Pero ese rumbo a mi juicio, no debería elegirse en base a lo que se desea, sino con el convencimiento de que puede ser lo  mejor para ti. Así que a ponerse manos a la obra y tomar la decisión correcta aunque sientas el hostigamiento tóxico de esta sociedad que tiene tendencia a enterrar con psicofármacos  las situaciones adversas que forman parte de la cotidianidad. Y por cierto, ya que hablamos de psicofármacos, comentarles que  para mí el mejor ansiolítico que puede haber  para curar la ansiedad, es el abrazo.






 

Felicidad.

 

Cuando el conseguir acceder a disfrutar de momentos felices suele hacerse bastante complicado, cuando no difícil, por las circunstancias personales que le rodean  a cada uno, hay quienes siguen empeñados en hacer de la felicidad un mandato inapelable de esta sociedad, favorecidos  por discursos simplistas que suelen contener todos esos libros de autoayuda que en mi opinión no dejan de ser una provechosa estafa que incentivan el consumo de la felicidad instantánea. Y luego también están las frases motivadoras que te las encuentras escritas en un sin fin de objetos, y cuyo enunciado tiende a convencernos de que si uno quiere, basta con desearlo para conseguirlo por que si  mostramos positivismo ante la vida somos capaces de conseguir cuanto pretendamos. Y por razones empíricas esto para nada es cierto. No basta sólo con desearlo, ni tampoco de mostrar una actitud positiva,  hay que tener un mínimo talento, congénito o adquirido, para lograr metas importantes. De lo contrario va a generar mucha frustración por que las expectativas serán irreales con respecto a los posibles resultados. Con lo cual no nos dejemos convencer fácilmente por los enunciados de las frasecitas de marras; como tampoco por todos esos influencers, coahchers y demás gurús que pululan por las redes sociales y que  tanto nos bombardean a diario con sus consejos para ser felices, porque no es de color de rosa la vida como ellos no la pintan. Recuerda que tampoco es necesario el estar obligados a ser felices a todas horas y además tener que demostrarlo. Porque seguro que hacer gala de la felicidad   con frecuencia  tiene que ser agotador. Y a bien seguro que esa fatiga tendrá efectos  contraproducentes.

 

La guerra como negocio.

 

Acabo de enterarme que en el año 2023 las cien mayores empresas de armamento ingresaron 632.millones de dólares. ¡Terrorífico datos que manifiestan  una infamia absoluta! Estoy seguro que con 100.000 millones menos en un corto plazo de tiempo se podría erradicar el hambre en el Planeta.  Pero al  lobby de la industria armamentista  por su codicia sin límites le trae al pairo la hambruna que sufre el planeta. Lo suyo no es apostar precisamente por  la convivencia pacífica en el mundo, sino por los   pingües beneficios  que les aportan las guerras. Mercadean y se lucran  con los muertos, no hay duda.   Hoy en día el mundo es un auténtico polvorín a gran escala, estallan conflictos bélicos de  diferente nivel a lo largo del planeta y eso genera infames  ganancias monetarias a la producción armamentista, por tanto no es de extrañar esas descomunales cifras de dinero que obtienen. Y seguirán lucrándose cada vez más por que cada vez se invierte más en armamento, se hace más sofisticado y con mayor precisión   a la hora de matar, razón por lo cual  su precio se dispara  y con ello enriquecerse más toda esta canallesca que trafica con la muerte. Resulta muy triste y de una ignominia supina  que por el  afán de obtener pingües beneficios  se  invierta más  en la manera de como conseguir matar con  mayor precisión,    que en la de  proteger con mayor suficiencia la vida. Esa codicia sin límite que identifica a   los señores de la guerra   es quien nos está haciendo caminar hacia el fin de la Historia. Por que  el sueño de que otro mundo es posible, lamentablemente  resulta una utopía. Estoy harto de esta hipocresía de la modernidad, con tanto discurso político en pos de la paz, cuando todos sabemos las intenciones de  quienes ostentan el poder. Están sometidos al  depredador sistema    financiero de la grandes empresas, tal como resulta ser  la industria armamentista, con lo cual, se plegan a sus órdenes y son  por espurios intereses son capaces de   justificar las más abyectas tropelías cometidas en los conflictos armados. Por que nadie muerde la mano  del amo que le da de comer, eso ha sido siempre y lo seguirá siendo, y  en este caso para mayor desgracia de la Humanidad.

 

domingo, 12 de enero de 2025

REFLEXIONES DISPERSAS (Enero)


 

Amigos.

 

Acabo de enterarme de que tener amigos nos alarga la vida en siete años, así como lo oyen. Con lo cual, nada de pócimas o dietas milagrosas para alargar nuestra existencia, es suficiente con tener buenos amigos. No se hasta que punto será cierto o no esta afirmación; o en que datos se habrán basado quien haya hecho este razonamiento.  Pero lo que no admite mucha duda es que cultivar ese valor maravilloso y esencial como es la amistad aporta beneficios para nuestra salud, en especial la mental. Por que la amistad hace que  suba nuestra estima y además aporta su granito de arena a favor de la felicidad. Cuando nos rodeamos de verdaderos amigos podemos compartir no sólo las alegrías sino las luchas.  Es obvio que no podemos evitar las adversidades que nos tiene reservada la vida, pero estoy plenamente convencido de que si tenemos próximo a nosotros esos amigos que provienen de una amistad sana y auténtica los infortunios de la vida se nos harán menos duros, además nos aportarán   el suficiente coraje para enfrentarnos a ellos, o para superarlos. Pero como digo, debe ser una amistad sana, totalmente desinteresada para que surja el efecto beneficioso y deseado, si por el contrario existe cierta toxicidad, nada beneficioso nos aportará, más bien  psicológicamente  nos afectará de forma negativa. Por consiguiente, en aconsejable eliminar de nuestra vida toda amistad toxica  y   cultivar el mayor tiempo posible las  amistades  gratificantes porque tienen un impacto directo para bien  en nuestra salud física y mental. No se ustedes que pensarán, pero yo al respecto opino que desde la infancia hasta el final de nuestro trayecto existencial, la calidad de nuestra vida se mide por la calidad de nuestras relaciones sociales. En definitiva, lo que verdaderamente importa es que los amigos estén siempre disponibles cuando los necesitamos. Considérense auténticos privilegiados  todos  aquellos que puedan  disponer de sus amigos cuando la necesidad los requiera  porque  esta circunstancia  a buen seguro  les permitirá ver la vida con mayor optimismo.






 

El sentido de la vida.

 

Se supone que en algún momento tod@s nos hemos planteado la pregunta   de si tiene sentido o no  la existencia. Esta vida que resulta tan   compleja e impredecible y que de continuo nos pone a prueba. Obviamente cada uno tendrá su particular y certera respuesta. De lo que estoy seguro, es que tal como está el mundo en la actualidad con: guerras, devastadoras catástrofes naturales,  egoísmo, falta de empatía…la vida no tiene mucho sentido pero es necesaria vivirla como si lo tuviera. Porque  pesar de todos sus imponderables, es la única que tenemos y por ende hay que vivirla, disfrutarla. Aunque sea en este “valle de lágrimas”, tal como hacer referencia una oración cristiana.  A pesar de las vicisitudes  negativas del susodicho valle que nos encontramos a menudo por nuestro transitar existencial, la vida también tiene sus momentos luminosos, exultantes o destellos de felicidad que aparecen de vez en cuando y nos llenan de gratitud, y a mi juicio  estos destellos son quienes palmariamente dan sentido a la vida. Pero está  claro que cuando el dolor, la impotencia, la desesperación… y en especial la soledad profunda aparecen en nuestra vida, tenemos la sensación de que no tiene   ningún  sentido vivirla. Muchas personas cuando perciben que la vida carece de sentido buscan  consuelo en la religión, pero cuando no se comulga con creencia alguna, resulta ardua tarea tratar de buscar cualquier alivio al respecto. Imagino que abandonarse al culto de las adicciones  y convertirte en “yonki” del dinero, del trabajo, del sexo, del poder, de  las operaciones estéticas, de los millones de likes en las redes,...en definitiva abrazar a cualquier espejismo que sirva para dar sentido a la vida. A esta vida, que es la única que tenemos, razón por la cual hay que vivirla antes de que nos vayamos tod@ a criar malvas.  Estoy convencidos de que aunque singan sonando tambores de guerra y la naturaleza se comporte como el Karma- lo que recibe da-  seguiremos encontrando todos esos  momentos maravillosos que nos harán que la vida en su plenitud tenga sentido.

 

Amores.

 

Los amores tanto en la madurez como en la ancianidad se acostumbran a  considerar  grotescos y patéticos y verdaderamente no lo son. Hay que desterrar esa equívoca idea de que el amor apasionado únicamente se da entre las personas jóvenes, de  entre veinte o treinta años.  Esto resulta injusto. Aunque progresivamente vayamos envejeciendo y por esta razón tengamos el cuerpo lleno de dolencias   a cuenta de una salud renqueante, seguiremos amando de por vida. Y se puede demostrar claramente  que podemos desear y vivir plenamente un amor apasionado en la madurez. Nadie debiera renunciar a enamorarse de manera pasional de quien sea y a la edad que sea. Es obvio que ante una desgracia, o una catástrofe social,  tanto si eres joven como anciano,  la única manera de seguir realmente vivo  es sentir el  amor en cualquier circunstancia.

 

jueves, 19 de diciembre de 2024

Feliz falsedad


martes, 3 de diciembre de 2024

UNA DE PLÁTANOS

 

A veces crees que ya es imposible conseguir superar el nivel de estupidez que se da hoy en día,  pero  acabas dándote  cuenta que estás totalmente equivocado al comprobar de ipso facto que  sí es posible superarlo por el hecho de que  vivimos en una sociedad muy proclive a dar rienda suelta a la insustancialidad más extravagante que  uno pueda imaginarse.  ¿ Y por qué razón hago este comentario, donde hago alusión a la estupidez? Sencillamente por que días atrás apareció en los medios de comunicación que  en la famosa casa de subastas  Sothebys, ubicada en Nueva York, un individuo   pagó la friolera de  6, 2 millones de dólares por un plátano pegado a la pared con una cinta adhesiva. Así como   lo oyen.  El  comprador fue  Justin Sun, empresario de origen chino fundador de la plataforma  de criptomonedas Tron. No tengo el gusto, tampoco las ganas, de conocer a este señor, pero me da a mí que es uno de esos tipos millonarios podridos de dinero que a buen seguro pertenecerá a ese 1%  que posee el 95% de la riqueza mundial. La supuesta  obra artística lleva por título “Comedian”, el cual se lo puso  su autor el italiano Maurizio Cattelan. Me resulta alucinante, la verdad, así como indignante,    pagar tan obscena   cantidad de dinero por esta extravagancia que mires por done la mires no tiene ni pies ni cabeza.  Pero lo curioso es que algún sujeto docto en el arte vanguardista y  afín a la famosa casa de subastas,     ha salido a la palestra, diciendo que esta “obra ha trastocado persistentemente el statu quo del mundo del arte de manera significativa, irreverente y a menudo controvertida".  A  auténtica  retórica pretenciosa me suena el comentario que se acerca al desbarre, y que no es otra  cosa  que tratar    de argumentar tan palmaria extravagancia  con el propósito de considerarlo como arte conceptual y  darle un  significado  artístico a este engendro  carente de lógica alguna. Es obvio que no resulta únicamente estúpido crear la obra o venderla, si no tratar de argumentarla.  A lo mejor es que nos quieren tomar por tontos, o en sí mismo es ya una tomadura de pelo esta controvertida obra que representa la majadería del mundo contemporáneo.




                                                    ( Esta es la obra de marras)

 

Ya se que cada uno se gasta su  dinero en lo que le plazca y mejor lo disfrute, pero aún así,    me resulta de una gran iniquidad,  el pagar tan ingente cantidad de dinero por esta "ridiculez bananera", cuando se podría destinar a cubrir las necesidades vitales de todas las personas afectadas por hambrunas, guerras, catástrofes naturales, etc. Se me ocurren infinidad de destinos para hacer llegar este pastizal, pero para que sugerencias más si el disparate está consumado. Lamentablemente hay personas en el mundo que les sobra el dinero y no tienen reparo alguno en tirarlo de  la manera que lo ha hecho este magnate chino. Aunque bueno,  tampoco nos llevemos a engaño porque  quizá  Justin Sun no haya disipado de manera gratuita esta enrome cantidad  de dinero, y no sea más que una estrategia de marketing a favor del negocio que maneja de las criptomonedas. Conociendo un poco  la forma de proceder de  esta  sociedad tan mercantilizada que de manera permanente urde estrategias con el propósito de lucrarse, todo  resulta sospechoso.

 

Esta obra del surrealismo absurdo, me recuerda un poco a “La Fuente”  del artista francés Marcel Duchap. Esa mítica escultura que muestra  un urinario de porcelana colocado  boca arriba sobre un pedestal. Esta obra data de 1917 y está considerada como un hito importante en el arte del siglo XX.  Aunque me considere un profano en este asunto, me atrevo a opinar que tanto el famoso urinario como el plátano pegado con cinta adhesiva tienen un nexo en común muy surrealista, ahora,  considerar a ambas como arte conceptual, por muy vanguardistas y provocativas  que resulten, me parece una pésima burla de mal gusto.    A mi entender,  todo esta clase de  extravagancias  están a falto de lo esencial  del arte. Quizá en parte se deba a que cuando una persona con ínfulas artísticas   carece del talento como Dios manda,  se sirve de estas insustancialidades , y que a buen seguro lo hacen para llamar la atención  con interesadas pretensiones.  Por que mientras esté en el candelero de la noticia este disparate supuestamente artístico, el autor tendrá la posibilidad de  acceder a esos  15 minutos de fama mundial tal como expresaba la mítica frase de Andy Warhol.  Por que no hay duda que tanto el autor que ha utilizado una de las mejores armas del arte contemporáneo como es la provocación y el comprador por toda la parafernalia que se ha montado alrededor de su adquisición ambos han gozado de esos mencionados minutos de fama con creces.  Pero como todo lo acaecido  transcurre a velocidad de crucero, es de seguro que  con la misma rapidez que apareció desaparezca y así  quedar relegado al olvido.  Y de la misma lo sustituya otra insustancialidad surrealista con parecidas intenciones. Luego  en  las redes sociales se hablará hasta la saciedad de ello y acabará haciéndose  viral, cómo no. Y  en los   medios de comunicación convencionales también se informara al respecto.. Todos nos  volverán a contarnos la misma película como un deja vú de costumbre. Y habrá quien  se pregunte si  dando tanto pábulo al autor y comprador de este despropósito artístico   no se encaminará  hacia la auto extinción  la civilización humana. Desconozco   si irá o no de camino, pero  es obvio que disparates como éste arriman su particular hombro para la causa, máxime  cuando a día de hoy  uno siente tras de la nuca el aliento nuclear de ese  autócrata ruso hijo de la Gran Putin.

viernes, 8 de noviembre de 2024

REFLEXIONES DISPERSAS (Noviembre)

REFLEXIONES DISPERSAS (Noviembre)

 

El sentido de la vida.

 

Se supone que en algún momento tod@s nos hemos planteado la pregunta   de si tiene sentido o no  la existencia. Esta vida que resulta tan   compleja e impredecible y que de continuo nos pone a prueba. Obviamente cada uno tendrá su particular y certera respuesta. De lo que estoy seguro, es que tal como está el mundo en la actualidad con: guerras, devastadoras catástrofes naturales,  egoísmo, falta de empatía…la vida no tiene mucho sentido pero es necesaria vivirla como si lo tuviera. Porque  pesar de todos sus imponderables, es la única que tenemos y por ende hay que vivirla, disfrutarla. Aunque sea en este “valle de lágrimas”, tal como hacer referencia una oración cristiana.  A pesar de las vicisitudes  negativas del susodicho valle que nos encontramos a menudo por nuestro transitar existencial, la vida también tiene sus momentos luminosos, exultantes o destellos de felicidad que aparecen de vez en cuando y nos llenan de gratitud, y a mi juicio  estos destellos son quienes palmariamente dan sentido a la vida. Pero está  claro que cuando el dolor, la impotencia, la desesperación… y en especial la soledad profunda aparecen en nuestra vida, tenemos la sensación de que no tiene   ningún  sentido vivirla. Muchas personas cuando perciben que la vida carece de sentido buscan  consuelo en la religión, pero cuando no se comulga con creencia alguna, resulta ardua tarea tratar de buscar cualquier alivio al respecto. Imagino que abandonarse al culto de las adicciones  y convertirte en “yonki” del dinero, del trabajo, del sexo, del poder, de  las operaciones estéticas, de los millones de likes en las redes,...en definitiva abrazar a cualquier espejismo que sirva para dar sentido a la vida. A esta vida, que es la única que tenemos, razón por la cual hay que vivirla antes de que nos vayamos tod@ a criar malvas.  Estoy convencidos de que aunque singan sonando tambores de guerra y la naturaleza se comporte como el Karma- lo que recibe da-  seguiremos encontrando todos esos  momentos maravillosos que nos harán que la vida en su plenitud tenga sentido.





Fracaso.

 

Yo soy de los que piensan que el fracaso resulta una positiva experiencia para que en algún momento podamos  conseguir triunfar. Lo que no admite  duda es que el fracaso te pone delante mismo de todas  las dificultades que arrastra  la vida; como también   es el indicador perfecto  de ese talento innato que solo a través de la perseverancia y la reiterada decepción  se puede demostrar.   Por tanto,  fracasar en principio no lo veo como  un hecho frustrante, o negativo, generalmente te brinda  nueva oportunidad para alcanzar el objetivo deseado. Obviamente siempre que pongas en marcha la perseverancia y no tengas miedo a fallar. Tanto de los fracasos como de los errores se aprende porque son sabias  experiencias vitales. Por ende, nunca te rindas, aunque compruebes que otras personas sin talento alguno de forma inmerecida logran el éxito, en cambio a ti se te niega una y otra vez, conocedora de tu sobrada capacidad. Recuerda que en estos casos, muchas veces la suerte, siempre tan voluble  e impredecible,  juega un papel clave con todos nosotros. Pero si ves que la suerte de seguido te es esquiva, entrégate a la obstinación y a ese prurito deseo de desafiar el destino. Resulta un alivio saber que a pesar de los imponderables de la vida, el que la persigue al final la consigue. Dice el tópico popular que “lo que no mata te hace más fuerte”, con lo cual, si no “te mata el fracaso”, hablo en sentido figurado, te fortalece. Por ende,  fracasar no es el fin, sino el principio de algo que puede resultar maravilloso como es el éxito, solo es cuestión de levantarse de tan dura caída y volver a intentarlo para que al final se pueda conseguir todo aquello que uno se propone.

 

Las trampas del amor.

 

Dejarse guiar por el corazón   no siempre  es  aconsejable. En el amor  suele equivocarse muchas de veces. Sobre todo   cuando uno se enamora apasionadamente y  pierde el oremus con facilidad por esa bajada de la serotonina, hormona  que controla las emociones y estado de ánimo.   Como este hecho hace que  acabes renunciando a ti y vivas por el otro.   Pero ojo,  con entregarse a  ese otro por completo, cuando  resulta ser   éste un estúpido o estúpida de tomo y lomo; o un canalla confeso que te puede amargar la vida, pero que no lo intuyes  por que ese estado de enajenación   a cuenta del enamoramiento te nubla la razón y todo lo ves de color de rosa y parece que  estás viviendo  en el país de las maravillas, como Alicia.  Porque estoy plenamente convencido de que en el curriculum amatorio personal de cada uno no falta   algún imbécil por el que en su momento morías o mataba por retener su amor y que una vez pasada esa tapa de hechizo pasional te has preguntado, ¿pero que he visto yo en este tipo;  cómo puñetas me he podido enamorar hasta el extremo de este sujeto con lo cretino que es?.  Y te das cuenta que todo fue horripilante.  La vida y el amor es evidente te va pasando lecciones. Lo importante es que se vaya aprendiendo de cada una de ellas, para no cometer los mismos errores. Aunque por desgracia con relación al amor, solemos tropezar dos veces, o más. Y muchas más.

 

 

viernes, 11 de octubre de 2024

BAR DEL PUEBLO


 

La España vaciada es un término que hace referencia a esas zonas del país que sufrieron emigraciones masivas durante el éxodo rural allá por las décadas de los cincuenta y sesenta del siglo pasado. Desgraciadamente a comienzos del presente  siglo XXI la España vacía ocupa un 90% por ciento de su territorio. Un territorio mayormente formado por pequeños municipios que se encuentran situadas a lo largo y ancho del territorio hispano y  donde apenas llegan al centenar de habitantes. Con el problema añadido de  que estas poblaciones sufren un notorio proceso de envejecimiento por que sus habitantes están en la etapa de la ancianidad y la escasa juventud que queda, ante el funesto panorama de futuro que se les presenta, tienden ir a las grandes urbes para labrarse el porvenir.     Y si a este problema demográfico se le añade el que no exista un bar abierto en esas pequeñas poblaciones donde residen, la situación social obviamente empeora, en especial a la hora de relacionarse.  Puede transcurrir tranquilamente un mes, y alguno de ellos ni han tenido contacto visual o verbal con algún vecino, al no tener un sitio donde poder reunirse para conversar.  El edificio de  la  iglesia parece haberse convertido   en una especie de  “centro social” porque  allí se reúnen   cuando  asisten a algún acto religioso que en su interior se celebre.  Este hecho me transmite  una sensación  desoladora y de abandono total.   Por esta razón se hace de imperiosa necesidad que haya un bar abierto  en el pueblo. Resulta de importancia vital  el que exista este tipo de  establecimiento público en las poblaciones que están ubicadas dentro de la España vaciada porque de alguna manera se transforma en   un torrente de  vida que genera   ilusión y alegría  y además  sirve   como nexo de unión entre los vecinos.  En consecuencia, es  importantísima su existencia   con la finalidad  de que, a través de él,   consiga  ahuyentar cualquier espectro  moribundo que asedie al pueblo,  y de esta manera permanezca siempre presente su espíritu vital. Además se hace de imperiosa necesidad su existencia para sentirte acompañado en un entorno tan cargado de soledad, porque en este caso es fundamental psicológicamente. En este local público,  no solo podrás desguarecerte del frío en su interior, sino también de ese aislamiento que acostumbra  a imperar en los  pueblos casi vacíos. Pero lamentablemente, a pesar de la importante función un tanto  social, y desde luego necesaria,   que hacen, por causa de la problemática de la España vaciada progresivamente están desapareciendo. Uno percibe con toda notoriedad, y muy a mi pesar,  que esta especie de templos sociales están  en vía de extinción si a quienes compete dentro de la Administración del Estado no buscan medidas urgentes para poner fin a su desaparición. Pero es tanto el abandono y  el desinterés  que muestran las instituciones políticas correspondientes hacia la España vaciada, que uno se teme lo peor, o lo inevitable.  Y todos sabemos que cuando se cierra un bar se quiebra con él parte de la vida del pueblo donde está ubicado. Esta especie de bares son  como  escuadrones de resistencia que desde  su pertinaz resilencia luchan contra la despoblación. Sin duda es la última trinchera que dispone la España vacía para que la soledad agonizante no acabe por adueñarse del entorno y todos sabemos sobradamente que  de eso a la despoblación total está a un solo paso.




Nadie en su sano juicio creo que este en la disposición de discutirme que un pueblo sin un bar abierto se muere.   Y un pueblo necesita sentirse vivo  a través de su bar, porque es el epicentro de la vida social. Un lugar de encuentro, convivencia y sobre todo que te hace compañía. Allí dentro, entre botellas de licores, refrescos, cervezas, partidas de cartas todo sucede y los vecinos aprovechan para ponerse al día de lo que ocurre en el mundo, o cerca de su entorno. Es como su refugio y su punto de referencia. De esta circunstancia debieran darse cuenta los gobernantes y crear políticas que beneficien la existencia y la actividad de este tipo de bares. Según tengo entendido,  la Comunidad de Castilla y de León están llevando a cabo una iniciaba muy esperanzadora como  es subvencionar hasta con 3.000 euros a los bares de poblaciones inferiores a 200 habitantes para financiar gastos. La verdad que aplaudo esta iniciativa, este compromiso con los rincones de la España despoblada, y me gustaría que en otras comunidades se pusieran en marcha semejantes  iniciativas con el fin de salir  al rescate de las tabernas de estos pequeños municipios, muchos de ellas medio olvidadas  en un punto determinado de la geografía del país. . Pero me temo  que la mayoría de  políticos actuales no  están por esta labor y nada van a hacer al respecto para que cambie a mejor la situación de la España vaciada.. Les interesa un ardite estas pequeñas poblaciones porque no garantizan rédito electoral alguno. Por un raquítico puñado de votos para qué van a molestarse. Y mientras la desidia  de toda esta chusma política siga en su lamentable indiferencia,  los pueblos que carecen de un bar abierto,   continúan  inmersos e su particular agonía, su riesgo de quedarse completamente vacíos  a corto plazo por que resulta obvio que el primer síntoma de la despoblación aparece cuando el símbolo de su pasado como es la escuela desaparece, razón por la cual se hace  de vital importancia que el bar del pueblo permanezca abierto porque es la única forma de que el presente resista y proyecte futuro.

 

jueves, 12 de septiembre de 2024

REFLEXIONES DISPERSAS (Septiembre)


Consumir.

 

Consumir y  consumir. Eso es lo por lo que aboga este capitalismo salvaje, el ser fieles a este  consumismo  que como un torbellino  nos somete y hace que concibamos la idea de la felicidad a través de la compra compulsiva de objetos, o productos,  la mayoría de ellos innecesarios. Y es evidente que salir del círculo consumista genera grandes beneficios, no ya solo en el impacto medioambiental, sino también el psicológico. Porque no me cabe la menor duda de que la salida supone liberarse de ese sometimiento opresivo que `pone a prueba nuestro estabilidad cognitiva. Estamos movidos por un consumismo silencioso que siempre acaba por controlarnos. Nos hace sentir muy cool  cuando vamos de compras y adquirimos una determinada prenda de vestir, aunque ésta a veces   acabe muerta de olvido en el cajón del armario. Desde luego que no resulta nada aconsejable el ir de compras cuando hemos tenido un mal día. El estado anímico negativo en esta circunstancia condiciona nuestras decisiones, por lo que existe una tendencia en adquirir  de manera inconsciente un capricho tras otro como una forma de recompensarnos. Y me da a mí que este comprar de manera coercitiva  para nada recompensa satisfactoriamente,  más bien resulta agudiza el problema. Lo que si resulta conveniente a la hora de adquirir un determinado objeto es   hacerse la siguiente pregunta: ¿ lo que voy a comprar realmente lo necesito o porque el sistema me obliga?. Tampoco es cuestión de que radicalmente cortemos con el consumismo y nos abandonemos a una vida minimalista en su mayor expresión. No se trata de eso. Si no de que seamos conscientes de la problemática del consumismo con el medio ambiente y  de la forma en que el sistema nos somete. Gastar claro que es provechoso y hasta necesario, pero sin despilfarro alguno  por el hecho de seguir dando vueltas en la rueda del bienestar. Las cosas que se consumen de forma excesiva no significan que se necesiten. Quizá si aprendiéramos a vivir sin tantas cosas superfluas, estoy convencido que seríamos más libres y tendríamos tiempo y espacio para disfrutar de lo que verdaderamente resulta importante y que no hace falta pagar con dinero para conseguirlo.







Democracia.

 

No hay que descuidarse lo más mínimo y estar en constante alerta, porque si creemos que vivimos una situación  aterradora, puede aún ser mucho peor lo que le depara al  futuro. Y no voy de visionario apocalíptico, en absoluto. Simplemente me dejo guiar por la realidad donde intuyo, que  la distopía del futuro no va ser ciencia ficción, sino cruda realidad que progresivamente cada vez se irá haciendo más próxima y  más devastadora.  Y no va a ser únicamente el riesgo  que corre la seguridad del Planeta debido a la emergencia climática, sino también los peligros que acechan a la democracia, que aunque no  sea el súmmum  gubernamentalmente hablando,  de entre los regímenes políticos  conocidos,  en mi opinión resulta ser el mejor para el devenir de los ciudadanos. Muchos son  los enemigos  que tiene  la democracia, ya sea por motivaciones ideológicas o en defensa de intereses poderosos. Pues bien, estos valores democráticos y sus  libertades  que tanto esfuerzo, tiempo, lucha y muertes  ha supuesto lograrlos se están poniendo en entredicho. Están produciéndose retrocesos en batallas  que uno creía que ya formaban parte de nuestro oscuro y terrorífico pasado, pero desgraciadamente se ve que  no es así. Continúan ahí los “monstruos  al acecho”, pretendiendo reabrir nuevas heridas donde creíamos que sólo existían   antiguas  cicatrices ya sanadas. Cuanta tristeza, y cuanta rabia, causa el  saber que están lastimando valores que eran sólidos, como la libertad y la verdad. Como también duele y advierto que el presente sangra lágrimas porque continua sin haber desaparecido la vigencia de aquellas   palabras que escribió  Antonio Machado allá por 1912, y que dicen  "Españolito que vienes al mundo, te guarde Dios; una de las dos Españas ha de helarte el corazón".

 

Sonría.

 

Resulta bastante evidente el  que nos gusta estar lo más próximo a las personas alegres, esas que sonríen a menudo porque nos transmiten buenísimas vibraciones y positivismo. Son la personificación  del optimismo, sin duda. Por esta razón siempre queremos que nos contagien de toda su alegría y entusiasmo. A pesar de que la vida  siga poniéndonos reveses de continuo, aún así, existen muchas personas que normalmente muestran ilusionados su sonrisa en  vez de sentirse amargados. No pierden la ilusión aunque su vida esté también llena de problemas. Porque es obvio que sonreír no significa que no se tenga problemas. Ya se sabe que las penas suelen llevarse  mejor con buen humor. Con lo cual, conviene   estar rodeados de personas que consigan hacerte sonreír el mismo corazón, y si de no ser posible tal circunstancia,  entonces reírse en soledad de uno mismo si hace falta, aunque por dentro seas un mar de lágrimas. Ser un poco como ese pájaro enjaulado, que no canta porque está alegre, sino que está alegre porque que canta. Por consiguiente, sonrían ya que al parecer las personas risueñas viven de media unos cuatro años más que el resto, y porque a parte de esos cuatro años más de vida, sonreír tiene  un efecto beneficioso muy potente  sobre uno mismo y los demás porque les estará haciendo un gran favor a los que le rodean si logra contagiarles su optimismo.