domingo, 8 de marzo de 2026

REFLEXIONES DISPERSAS (Marzo)

 Carne de cañón.

 

El pifostio bélico que han preparado este par de asesinos  como son Donald  Trump y su colega el genocida Netanyahu en Oriente Medio  es para echarse a temblar. Miedo me da, porque estamos a tiro de piedra de la Apocalipsis nuclear  como estos dos sanguinarios continúen saltándose a la torera el orden internacional y sembrando  el  caos a través de la fuerza y extendiendo   su  escalada bélica y nadie les plante cara, o  les pare los pies, tal como hizo  Pedro Sánchez  en su momento al negar al “Trumpeta” utilizar   las bases militares españolas para que  sus aviones  no  arrojaran  bombas sobre  la población iraní. Y por cierto, si el malnacido presidente estadounidense quiere la guerra, perfecto.  Para dar ejemplo de patriotismo que envíe al frente a su hijo de 19 años Barron Trump, que se supone está en plenas condiciones para ser carne de cañón. Nada de discursos grandilocuentes desde  el despacho oval, ni exhibición de banderitas gigantes, ni  música épica, sino que le endosen el casco, el  uniforme y para el frente. Que experimente en su propia carne el canguelo y la angustia de no saber en que momento  puede irse a criar malvas por está expuesto de continuo a palmarla. Qué fácil les resulta a todos estos lideres déspotas   mandar al frente  a morir  a los hijos de los otros.  Y por cierto, este engreído presidente Yankee, tuvo en su día la suerte de escaquearse  de ir a la guerra en Vietnam por causa de una supuesta patología en el pie, diagnosticada por  un doctor amigo que cumplió condescendientemente  con aquello de “favor con favor se paga”. Como para dar lecciones de patriotismo está el sujeto del “peluquín panoja”. Para nuestra desgracia las guerras están todas cortadas por el mismo patrón y buscan objetivos parecidos: son declaradas por los políticos, las empresas la financias y los medios de intoxicación masiva las venden como heroísmo; y como remate, siempre aparece el infeliz joven de turno al que le obligan a cumplir órdenes de matar; o morir si se da el caso.  Pero resulta palmario que  nunca son  los hijos de los ricos quienes van directos al matadero. Desde hace siglos son los hijos de los pobres quienes están condenados a llevar tan   horrible carga y sufrir las peores consecuencias y pagar el precio más alto en los conflictos. Para finalizar, voy a hacer alusión a la mítica  frase del piloto alemán, Erich Hartmann, que viene ni que pintado para la ocasión y que dice lo siguiente:” la guerra es un lugar donde los jóvenes que no se conocen y no se odian se matan entre sí, por decisión de unos viejos amargados que se conocen, y se odian, pero estos canallas no pisan el frente para matarse”. Y esta es la cruda y terrible realidad bélica de hoy en día, por causa de  estos monstruosos individuos   como son  el ególatra de  Donald Trump, el hijo de la gran Putín y el genocida  Benjamin Netanyahu que por causa de sus conflictos geopolíticos tienen al planeta a puntito de una hecatombe total.






 

Primer amor.

 

Es muy probable que podamos caer en el riesgo de convertir al sentimiento  de amar en un potente afrodisíaco por la fuerza emocional que transmite, a veces  arrebatadora, otra arrolladora, cuando no ambas,  y  que fácilmente puede acabar siendo un sentimiento incontrolable porque libera una gran cantidad de hormonas que revolucionan nuestro cuerpo y dejan su sensitiva huella, a veces inolvidable.  Y según mi criterio, subjetivo por supuesto, el primer amor debido a lo que arriba comento, es una experiencia en la vida que nunca se olvida. . ¿Y cuál  es el motivo de quedarse a perpetuidad en la memoria? Sencillamente porque el  primer amor activa conexiones neurológicas y emocionales que, al ser nuevas, se fijan de manera especial en nuestro recuerdo, y deja una huella profunda en la memoria porque marca el inicio de una nueva dimensión emocional. Normalmente este hecho suele ocurrir en la adolescencia,  donde habitualmente surge un enamoramiento profundo, novedoso, que se vive en plenitud  y la fascinación  de ese descubrimiento hace que se perpetúe en la memoria.  Pero obviamente el primer amor no es exclusividad de los adolescentes, se puede vivirlo en cualquier etapa de la vida por que  resulta atemporal, sin normas. Lo que si puede aportar  son lecciones de aprendizaje personal. Hay que tener en cuenta  que se trata de  una etapa de idealización, de enseñanza, de crecimiento; como también  puede considerarse como    un período de transición que ayuda a definir la identidad personal y la forma en que nos relacionamos con los demás en el futuro, en especial a la hora de entregarnos al sentimiento de amar. Lo que resulta inevitable, es que  hablar de ese primer amor también es hablar de su caída, lo que nos lleva al fondo trágico de la experiencia amorosa que, a pesar de haber sido muy intensa, tiene fecha de caducidad, porque ya se sabe que todo es eterno mientras dura.   Lo que para mí resulta palmario es que el primer amor, para quienes la nostalgia forma parte intrínseca de sus vidas, por la fascinación y la química que este sentimiento representó en su momento,   siempre  le reservarán un lugar especial en el corazón.  

 

 

Therians.

 

Escribió en una ocasión el ilustre físico alemán Albert Einstein que había dos cosas infinitas en el mundo, el Universo y la estupidez humana y de lo primero no estaba seguro. Vamos que del Universo tenía sus dudas; en cambio de la estupidez humana lo tenia clarísimo. ¡Cómo para no estarlo conociendo sobradamente la conducta estúpida que le caracteriza al ser humano, el cual viene arrastrando desde siglos. Estoy convencido que si levantara la cabeza este ilustré físico volvería de ipso facto a su tumba al comprobar la dimensión infinita que a día de hoy ha alcanzado el ser humano. Es obvio que las redes sociales están contribuyendo a ello porque en la infinitud de su espacio virtual cabe toda la variedad de estupideces humanas habidas y de por haber. Y lo preocupante es que cuando se hace viral, acaba siendo comidilla de todos, con lo cual, va alcanzado más notariedad, y el asunto continua en el candelero de la “información absurda”  secula seculorum. Y es lo que está pasando hoy en día con la cuestión de los “Therians”. Para quienes no conozcan este fenómeno social, les comento que se trata de una especie de subcultura de los jóvenes adolescentes, que se identifican  a nivel psicológico y espiritual como un determinado animal, total o parcialmente, y que adoptan sus movimientos y utilizan sus accesorios para sentir más cercana su experiencia. Suelen hacer quedadas multitudinarias  en  calles o parques  de diferentes ciudades  del país.  ¡Pero que mal vamos si a nuestros adolescentes se les ha ido la olla de esta manera y creen ser un animal y actúan como tal! . Y  que frustración, que angustia, me produce el criar hij@s para esta excentricidad. Que nadie me mal interprete, pero en su día,  un cachete o azote a tiempo, nos hubieran salvado de sufrir esta tontería. El mundo va terminar  yendo a la deriva (si no lo está ya)  como  esto no acabe siendo una absurda moda pasajera. ¿Acaso  puede que sea su forma de  protestar contra el sistema y mostrarle su malestar?  En mi opinión, de ser cierto, su conducta para nada resulta reivindicativa, más bien  ridícula. No se, pero a veces el aburrimiento o  el disponer de todas las comodidades, puede derivar en este tipo de aberraciones. ¡Vamos listos si toda esta panda de “trastornados subanimales” son quienes en un futuro  van a defender las pensiones , quienes salvarán el país de su más que   probable ruina económica y  social, quienes podrán firmes a los políticos por sus excesos y abusos.!.  Desconozco que mal fario tuvieron en su día los dinosaurios para llegar a extinguirse del planeta, pero tal como se presenta el panorama futurible de las nuevas generaciones, me temo que paso a paso estamos tomando el mismo camino que los dinosaurios.  Y sino al tiempo.

 

miércoles, 11 de febrero de 2026

REFLEXIONES DISPERSAS (Febrero)

Rompiendo huesos.

 

La obsesión por conseguir los cuerpos supuestamente perfectos no tiene límites, y a raíz de ello, se pueden cometer  grandísimas estupideces  que  ni puedes llegar a imaginártelas por que está fuera del sentido común, y todo por   conseguir alcanzar  objetivos estéticos  que imperan dentro de los cánones de la belleza. Una  de esa estupidez supina, y bastante peligrosa por cierto, tristemente está de actualidad y lleva nombre inglés: se llama "bonesmashing" y que se traduce literalmente como "romper huesos". Por desgracia viene siendo  una peligrosa tendencia viral originada en Tik Tok (¡Cuánto daño están haciendo las redes sociales, en especial a los jóvenes, por tanto contenido tóxico y pernicioso!). Lo de romper los huesos  en la zona facial,  lo hacen por que están convencidos de que la microfractura endurece sus rasgos,  y así acercarse al estándar de  los “cuerpos perfectos”. Suelen emplear, entre otros objetos contundentes, el martillo para este fin. Por tanto, con el martillo en mano “atacan con nocturnidad y alevosía “,  reiteradamente y de forma obsesiva   su mandíbula, pómulos, mentón…   a fin de modificar la estructura ósea del rostro. Ya solo con pensar en los martillazos y los huesos fracturados, me entran escalofríos.  Hasta que extremo de desbarre total  se puede llegar por un motivo estético, la verdad.  Lo lamentable de este asunto es que en Internet se está convirtiendo en viral,  por que hay  “influencers” irresponsables, que tienen millones de seguidores que promueven este tipo de acciones y animan a los jóvenes a llevar a cabo esta práctica muy peligrosa que  tienen   efectos perjudiciales e   irreversibles para  la salud. Pero ya dice el refrán “que sarna con gusto no pica”. Lo triste de todo este asunto es que hay jóvenes, rayano a la adolescencia, que no son conscientes aún del riesgo que corren con éstas prácticas y acaban destrozando su físico y su vida.

 




Desconfianza.

 

Resulta evidente que la desconfianza genera  dudas  y eso  crea una conducta negativa que  siempre  levantará sospechas  de honestidad a la hora de poner en práctica las relaciones personales.  Pienso que  todo ello normalmente surge por inseguridad y también  por las pésimas experiencias personales vividas, las cuales no queremos que se repitan. Y es ahí donde la suspicacia siempre termina por   originar un recelo que   nos lleva a  aislarnos como una forma de autoprotección. Aislarse es prácticamente apostar a favor de ese  individualismo que resulta auténtico caldo de cultivo para la desconfianza patológica.   Un  hecho  éste muy preocupante, porque cuanto más vaya in crescendo  el  individualismo, mucho más empeora  la sociedad, con lo cual,  cada vez se irá haciendo más inculta, más manipulable y falta de toda crítica. Y por descontado que también más infeliz. Por consiguiente no es de extrañar que    abunden enfermedades tan de actualidad como son la soledad o la salud mental. A mi juicio, la solución  más práctica, es liberarnos de toda duda suspicaz hacia nuestros congéneres y tratar de confiar más los unos de los otros, porque seguro que lograremos aprender de los demás, aportando cada uno de nosotros nuestros conocimientos vitales. Porque la filosofía de la vida nos advierte que nadie aprende solo. Es evidente que la confianza es un valor esencial, ya no sólo por que nos libera de todo hándicap a la hora de relacionarnos entre sí, sino por que es un factor determinante cuando se trata de hacer importante cosas de forma colectiva, en especial de carácter humanitario. Y una sociedad como la nuestra que sufre de individualismo crónico la confianza debe prevalecer  para que podamos entablar,  relaciones más íntimas y cercanas.

 

Influencers.

 

La fiebre por conquistar el mayor número de “links”  sube cada vez más su nivel de efervescencia y afecta en especial a  los conocidos en las redes sociales como influencers. Por lograr la mayor cantidad de los mismos, llegan a cometer todo tipo de imprudencias poniendo en  riesgo  su propia vida; cuando no la pierden, como ha pasado en innumerables ocasiones por el hecho de llevar al extremo cada acción que ejecutan. Como por ejemplo intentar  sacar una foto espectacular   al borde de un acantilado, escalar altísimos rascacielos, conducir de forma temeraria... Saben perfectamente que sus arriesgadas acciones en las redes sociales otorgan  éxito,  fama, y en muchas ocasiones ingentes cantidades de dinero. Aunque  no nos engañemos, el fin en sí mismo de todo este asunto,  es lograr pingues bendecíos monetarios, que si vienen acompañados de  millones de links, pues miel sobre hijuelas. A mí lo que me descoloca, y me tiene un pelín  preocupado,   es que uno de cada tres menores españoles al ser preguntado que quiere ser de mayor conteste que influencer, de cualquier contenido: moda, viajes, videojuegos, cocina…La aspiración o sueño de ser futbolista, o artista, que tanta seducción ejercía en los niños  como se ve ha quedado relegada por esa poderosa  atracción que ahora ejercen   los influencers. Muchos de ellos auténticos cantamañanas que no merecen crédito alguno, por mucho  que nos venda un mundo de placer y lujo, muchas veces ficticio. Lo que resulta palmario, es   que vivimos en un mundo muy visual y una experiencia vivida no existe si no se comparte, o se la cuenta  a otras personas. Por esta razón,  mucha gente comete cualquier extravagancia, con riesgo de perder la vida, por conseguir repercusión y un número relevante de seguidores. Pero bueno, imagino que para toda esta gente  que incurren de forma  temeraria, al final el haber  puesto en peligro sus vidas,   les merecerá  la pena, siempre que influya beneficiosamente en el ámbito de sus vidas. Lo que no admite mucha duda, es que con frecuencia se suele rendir culto a  la estulticia por alcanzar la fama a cualquier precio.

 

 

martes, 20 de enero de 2026

Carroñeros


martes, 6 de enero de 2026

REFLEXIONES DISPERSAS (Enero)


Plan falso.

 

Aunque ya no ocupe portadas ni se hable mucho en  los telediarios sobre Gaza, el genocidio  contra el pueblo palestino sigue su curso implacable.  El alto al fuego que tanto han cacareado, en especial este par de monstruos asesinos Donald Trump y Benjamin Netanyahu,  no ha sido el final  de nada, simplemente ha resultado una estrategia en forma de cortina de humo  con el fin de desactivar  esa inmensa e imparable ola de solidaridad con el pueblo palestino y el rechazo al Israel sionista en todo el mundo. Y así,  continuar  asesinando con la impunidad conocida y con la complicidad de los de costumbre. Desde el supuesto alto al fuego alrededor de 500 personas han sido asesinadas por el ejército sionista de Israel en Gaza. Con lo cual, esta pausa temporal de hostilidades está resultando, aparte de un chantaje imperialista,   un engañabobos con la finalidad de proseguir silenciosamente  con su plan de limpieza étnica. Y es que cuando no son las bombas o las balas, son el hambre o el frío  quien los está matando. Ultímenle sufren más las   muertes por hambre y por  frío, ya que  el gobierno terrorista de Israel,   sigue empeñado en bloquear  la entrada a los camiones que transportan ayuda humanitaria a Gaza. Nunca se ha respetado esta tregua de alto el fuego. A la postre este par de  criminales van de la mano, y con un desiderátum en común: el sometimiento del pueblo palestino hasta su desaparición. Lo triste e indignante de este asunto es que los líderes mundiales que podían contribuir a poner fin al genocidio son como avestruces que meten su cabeza bajo tierra; o sino miran para otro lado, y así: “ojos que no ven, corazón de piedra”. Todos conocemos sobradamente que la masacre  contra el pueblo palestino, continúa gracias a la complicidad de EE.UU  y el silencio de Europa. Por lo tanto se hace de urgente necesidad seguir hablando de Gaza, para que el silencio y el olvido no contribuyan también con este genocidio.

 

Soberbia presidencial

 

Desde luego que no seré yo quien defienda a Nicolás Maduro, porque nunca fue santo de mi devoción,  pero de ahí a  que el soberbio presiente  Trump, atente contra el Derecho Internacional violando la soberanía nacional de un país, va un trecho. Y quienes defienden o ensalzan tan vil comportamiento, están defendiendo la impunidad con que acostumbra a actuar los EE. UU. con su abyecto  presidente a la cabeza.  Esta agresión contra un país soberano como es Venezuela,  va a crear precedente, por tanto, van a tener “barra libre”, todos los  tiranos con ansias imperialistas para invadir el país que les   interese, siempre bajo un pretexto envuelto en  mentiras. Con lo cual, que no traten de engañarnos con esa patraña de que   la detención  de Maduro fue para   borrar del mapa político aun presidente acusado de narcotráfico.  Mentira podrida. En una cárcel de Estados Unidos estaba preso por narcotráfico el ex presidente de Honduras, Orlando Hernández,  y fue indultado por Trump. ¿En este cuestión, qué intereses ocultos hay para medir con  de doble rasero?   También vocifera en arrogante yanki que el ataque llevado  a cabo sobre Venezuela ha sido para liberar al pueblo de las garras de Maduro. Otra falacia más poniendo de ejemplo a Arabia Saudita donde lleva años un monarca dictador rigiendo los destinos de esta nación, pero ahí no tiene intención alguna de ir a bombardearlo el psicópata para redimir al pueblo de las garras del déspota alauita. Normal, es el país  aliado “prioritario” fuera de la OTAN. No me creo nada de las calumnias de este soberbio presidente que parece que se autoerigido sheriff global, cuya misión es defender al pueblo de las injusticias  del dictador de turno. A otro perro con ese hueso. El único objetivo  de todos estos sátrapas  que son de la misma calaña que Trump,  es repartirse el mundo con la finalidad  de controlar los recursos naturales que a día de hoy tanto escasean. Para este fin, utilizan la “ley de la selva”  y  ya se sabe que quienes más armamento nuclear posean, de la mayor cantidad de materia prima podrán apoderarse. La “suerte” que tenemos quienes habitamos países con escasos recursos naturales es que nos van a dejar tranquilos al respecto. No creo que  vayan a poner su zarpa depredadora sobre países  que no les interesa por resultarles  insignificantes en su mapa de geopolítica. El único peligro que nos acecha, y cada vez más real, es que estos psicópatas acaben armando un pifostio  apocalíptico de gran magnitud  y no quede bicho viviente en el planeta.






 

 Soledad no deseada.

 

Estar solo puede ser hasta un placer; en cambio sentirse solo puede resultar un infierno.  Es obvio que la soledad no deseada es la que predomina. Resulta muy triste y doloroso el que nos hallemos en la era de la tecnología y la comunicación y en cambio estemos tan solo y poco comunicativos. A mi juicio, las redes sociales no ofrecen esa grata compañía y comunicación que tanto buscamos, sino que  es aislamiento  lo que originan, con lo cual incentivan la soledad no deseada que tanto predomina hoy en día. Resulta evidente que las relaciones físicas es la fórmula indicada para no sentir esa soledad que afecta negativamente la calidad de vida y bienestar general.

martes, 23 de diciembre de 2025

Silla vacía


jueves, 4 de diciembre de 2025

Reflexiones Dispersas (Diciembre)

REFLEXIONES DISPERSAS (Diciembre)

 

Derroche energético.

 

Es costumbre de que cuando alguien  se muestra contrario a la celebración de un evento festivo, se le tilde de aguafiestas, y cuando no, se le adjudica el epíteto de ser un amargado que le molesta todo por no querer seguir al rebaño. Pero a uno le trae al pairo que le cataloguen de esta forma, cuando los principios que mantiene cree que son los correctos  porque ensalzan valores intrínsecos como son   la justicia y la empatía.  Este comentario viene al caso del encendido de luces de Navidad que por estas fechas se observa a lo largo y ancho de  las diferentes ciudades y pueblos de la geografía hispana. Todas esas  luces de Navidad, tan resplandecientes que representan la celebración y el consumismo en estado puro y que parece que te prometen la felicidad instantánea. Se trata de un fastuoso espectáculo de luces y colorido que te obnubilan la razón por tanto brillo, pero que tienen su contratiempo  como es el derroche monumental  de energía. Y en estos tiempos con tanta crisis energética y climática representa una problemática ambiental y social de dimensiones estratosféricas. Y a su vez,  una palmaria injusticia por ese derroche energético, cuando hay informes   recientes que  indican que entre el 17% y el más del 20% de los hogares españoles no pueden calentar sus viviendas adecuadamente durante el invierno, lo que afecta a millones de personas y tiene consecuencias físicas y psicológicas. O sea, que las calles de la urbe adornadas con radiantes lucecitas que consumen  a troche y moche energía, pagada por los contribuyentes;  en cambio, hay millones de personas “muriéndose de frío” por no poder pagar las facturas de la luz. ¡En que sociedad más hipócrita y egoísta vivimos, la verdad! Como para que te  importe mucho el  que te cataloguen de aguafiestas, o amargado, por denunciar tanta injusticia. Lo que deja bien  a las claras este espectáculo luminoso es que la Navidad resulta ser  una época donde el exhibicionismo de su abundancia se convierte en un periodo de fustracciones y exclusión social para quienes carecen de recursos y están condenado a sufrir hasta el extremo su condición de pobres de solemnidad.






 

Desigualdad.

 

Vamos a ver que yo lo entienda, y quienes vayan a leer el texto que ahora escribo, lo mismo Bien, resulta que  la mujer de comportamiento sexual compulsivo está catalogada como ninfómana, que viene a ser algo así como un  trastorno de  hipersexualidad. Una  catalogación  palmariamente  negativa

esta conducta sexual incontrolable, no hay duda.  En cambio, si es el varón es  el “hipersexual” el típico “pichabrava” como son conocidos popularmente estos individuos  se le felicita por que se cree que es un gran éxito sus interminables conquistas  sexuales. Obviamente si ambos son la misma moneda de nuestra moral sexual de toda la vida, entonces, ¿Por qué esa distinción que premia con éxito al varón, por contra se condena a la mujer? Ancestral machismo    veo yo en todo este repulsivo asunto. Según he leído, la mujer ninfómana fue una invención médica, algo así como una excusa refinada para hacernos saber que no le gusta fornicar, lo que pasa es que está enferma. Pero hete aquí que al varón con carnet de fornicador no ha necesitado nunca diagnostico alguno. Su condición “donjuanesca” viene de fábrica.  Lo triste de todo esto, es que al comportamiento  de la supuesta adicción sexual compulsiva de la mujer está condenado a tratamientos de psicoterapia a fin de revertir la situación; en cambio al varón todo son parabienes y engreído pavoneo.  Al final uno llega a la conclusión de que con toda impunidad, sexualmente  el varón de epíteto conquistador tiene licencia para el “aquí te pillo aquí te mato, y la mujer con la obligación de justificarse por practicar lo mismo para evitar castigos punitivos. Luego para  que venga el maldito  negacionista de turno y nos diga que el machismo es pura invención feminista. ¡Anda y que  te den!

 

Personas.

 

Tenemos la mala costumbre de catalogar como rara la persona que tiene tendencia a actuar desinteresadamente en beneficio de los demás. Sin consideración alguna le decimos: Pareces “tonto”¿no te das cuenta que se están aprovechando de ti?  Para mí desde luego que de tonto  no tiene  nada; más bien todo lo contrario: generosa y gratificante sabiduría. Además   tienen un conocimiento superior de cómo es necesario que prospere un mundo    beneficioso para la humanidad.  Su forma desinteresada de obrar en bien de la humanidad les proporciona mayor felicidad interior que al resto. Y es que  dar sin pedir a cambio nos aporta placidez y nos enriquece día a día, cuánto más das más tienes, más recibes. No hay duda de que son personas  que quieren dejar un legado de empatía y generosidad en su entorno.   Resulta evidente el que cuando muramos  vamos a encontrarnos con tres tipos de personas: los que dejaron este mundo mucho peor de lo que estaba,  los que lo dejaron prácticamente tal como estaba y los que lo dejaron mucho mejor de lo que estaba. Por tanto,  debemos plantearnos cual de esas personas queremos ser y actuar a conciencia. No hay más alternativa.



martes, 25 de noviembre de 2025

25 Noviembre ¡¡MALTRATO CERO!!