lunes, 9 de diciembre de 2019

TIENDAS DE BARRIO


Es una evidencia el que la supervivencia de las pequeñas tiendas de barrio es cada vez más difícil. Para corroborarlo sólo es cuestión que te des una vuelta por la ciudad o pueblo donde vives.  Seguro que podrás  ver ese desolador paisaje que muestra un sin fin de comercios cerrados. Esta misma semana yo  he podido  omprobar in situ como habían cerrado dos establecimientos  cercanos a donde yo vivo; se trata de una frutería y una tienda de dietética. Pero como este hecho  es una realidad cotidiana, ya ni te das cuenta del influjo imparable de sus cierres.  Miro el susodicho paisaje y me transmiten una descorazonadora visión todos esos locales, donde otrora fueron utilizados como: panadería, tienda de golosinas, taller de reparación de bicicletas, papelería, etc. y ahora  están echadas sus persianas y en sus  escaparates cubiertos de polvo  se ven pegados  los típicos cárteles de : Se vende, Se alquila, Se traspasa. La mayoría de ellos indicando un determinado número de teléfono que corresponde a una inmobiliaria. Carteles que  ya han perdido su color por el tiempo que llevan allí adheridos  anunciando un imposible porque nadie parece interesarse por ellos.   No se a ustedes que sensación les causa esta circunstancia, a mí personalmente me produce mucha tristeza. Porque las tiendas, o pequeños comercios animaban la calles y al barrio lo vestían de un    un colorido especial . Ahora con el cierre progresivo de esos comercios la vida de los barrios parece que progresivamente se apaga y ese colorido especial que antes brillara, ahora  se muestra con tonos grisáceos. El color de la desolación y el olvido campea en sus aceras como un presagio oscuro  de algo que ya será arduo  de que vuelva. Resulta palmario que la desaparición progresiva del pequeño comercio  ha cambiado la fisonomía de las ciudades. Y lo triste de todo esto  es que este fenómeno de su desaparición parece que tiene pocos visos de disminuir, creo  que más bien lo contrario porque es una tendencia que va en aumento. Según un informe de la UATAE  se prevé  que cuando finalice  el  año en curso aproximadamente unos 13.000  pequeños comercios cerrarán. No debiera sorprendernos esta elevada cifra de comercios que al final de año echen su cierre porque están en caída libre, razón por la cual 22 tiendas cierran de media cada día en España desde julio de 2015. Así que hagan sus cálculos y multipliquen, verán como es una triste realidad la  cifra indicada. Aparte del  desolador vacío  que   queda en los barrios  con el cierre de los pequeños comercios, supone también una pérdida de empleo y una cotización menos a la Tesorería de la Seguridad Social de este sector que supone el sustento del veinticinco  por ciento de los trabajadores autónomos.   
 

 


 

No hay duda de que estamos siendo testigos directos de cómo el pequeño comercio está en caída libre. Y la causa de  su exponencial derrumbe  se debe a que no pueden competir con los precios y los horarios de los hipermercados, o grandes superficies.  Con lo cual  los nuevos  hábitos de la clientela es el de trasladarse a a los grandes centros comerciales que están normalmente ubicados en la periferia de las urbes y  son controlados por marcas y franquicias  multinacionales. En estos lugares, que a mi personalmente me parecen auténticos  santuarios del consumismo ,  es donde a día de hoy   las personas se concentran para hacer sus habituales compras. Allí dentro   suelen ser   atendidas  por dependientes cuyo trato  en mi opinión, subjetiva por supuesto,  es más bien impersonal.  Nada que ver con el trato  que se recibe en los pequeños comercios. En estos  no hay duda de que   resulta  más  amable  por el hecho de que  el comerciante conoce al dedillo a sus clientes de toda la vida y sabe perfectamente que cuidar de ellos es su mejor estrategia de marketing. Pero a veces esa  amabilidad en el trato con la clientela  no  es suficiente reclamo  para comprar en las tiendas del barrio. La comparación de los precios, al margen de la calidad, es quien  se impone, máxime  en la actualidad, que a causa de los exiguos salarios o pensiones que  entran en la mayoría de los hogares  se dispone de  una  economía doméstica de supervivencia; razón por la cual se adquiere el producto más barato por pura necesidad.  Lamentablemente  a día de hoy  no es sólo contra las grades superficies comerciales con quienes tienen  que batallar de manera desigual las tiendas de barrio, sino contra algo tan omnímodo como resulta ser la compraventa de productos y servicios por Internet. Resulta como un tsunami los portales de Amazón o Alibaba por que se llevan por delante todo cuanto encuentran a su paso, dejando a su paso un rastrojo de cadáveres, que no son otros que las víctimas del sector del pequeño comercio.  La problemática que se le presenta a día de hoy a estas pequeñas tiendas de barrio es de ardua solución y las perspectivas de futuro que se les presentan son totalmente desfavorables.   Ante esta profunda y perjudicial crisis, los protagonistas deberían     reagruparse para llevar  a cabo nuevas estrategias  que posibiliten hacer un frente común  cuya finalidad sea protegerse de la voraz competencia y también de un  sistema que parece haberse  ideado para acabar con un método tradicional a  fin de que las grandes estructuras mercantilistas se beneficien. Pero esto es lo que demanda     una sociedad cada vez más digitalizada y global, con una clientela superexigente que impone unas reglas muy duras, como es la competencia desleal,  para quines son propietarios de pequeños comercios. Unas reglas que palmariamente la mayoría de esos propietarios no pueden hacer frente, por tanto  la única alternativa que les queda, o se les obliga por razones obvias, es la de echar el cierre, para así dar la mayor credibilidad  a ese atinado refrán  que dice : "El pez grande se come al chico". Desgraciadamente el mensaje de este proverbio es la dura y  cruel realidad  que viven todas esas tiendas de barrio que a día de hoy se van a la ruina y no se renuevan.  

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jueves, 21 de noviembre de 2019

¿Te acuerdas...?

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sábado, 9 de noviembre de 2019

POR UN PUÑADO DE LIKES


 

Corre por las redes sociales un video que en su día  se hizo viral y,  si no me equivoco, creo que  fue publicado  a finales de septiembre en You Tube. Se trata de la propuesta de matrimonio que  un joven estadounidense hizo a su novia bajo las aguas del mar  durante las vacaciones que ambos disfrutaban en Tanzania, pero desgraciadamente este romántico plan acabó en tragedia porque murió ahogado cuando el joven, Steven Weber, trataba de salir a la superficie. Otra muerte más sin sentido. Aunque bueno, igual fue el precio que tuvo que pagar Steven Weber  para mostrar vía Internet a sus amigos y familiares que era el más “guay del Paraguay”  pidiendo de esta forma tan original  matrimonio a su novia. Situaciones como esta que relato manifiestan  de manera irrefutable  que vivimos en una sociedad enferma, con tendencia a generar este tipo de realidades cargadas de peligro y de máximo riesgo. Las cuales a priori no llevan a otra cosa tan disparatada que la de presumir en público de algo, que mirando en perspectiva, carece de más mínimo sentido.  Que horror  a cuenta de las tonterías que al personal se le ocurre perpetrar   sin antes  reflexionar sobre el riesgo que pueden correr sus vidas, y todo a cuenta de  querer ser el más innovador y el mas cool de cara a la galería.  ¿Qué quieren que les digas a cerca de este dramático suceso? A mí personalmente  tal como arriba indico me parece que resulta una muerte sin sentido, absurda…y que se podía haberse evitado si hubiera imperado la cordura. Pero lamentablemente no fue así.  En mi opinión esto es debido a que la estupidez humana no tiene límite.


 
 

Desde luego que  me parece  una falta de respeto reírse de las desgracias humanas, máxime cuando existe una muerte de por medio,    como resulta en tan fatídico  caso,  pero esto no es óbice para catalogar la irracional  acción  de este  joven como una auténtica estulticia.  También es de recibo el reconocer que estas inconscientes actos  manifiestan una necedad supina a todas luces,  la mayoría de ellos se realizan con la única finalidad de aparecer en las redes sociales, llámense  Instagrán, Facebook, Twiter, etc., para conseguir el mayor número posible  de los controvertidos likes del me gusta;  como también  el atraer la mayor cantidad  de seguidores a sus cuentas sociales abiertas en la red. Por esta razón algunas personas arriesgan innecesariamente su propia vida, como según mi criterio sucedió con este joven estadounidense.  Una lástima que esto ocurra, la verdad. Pero es un axioma el que la estupidez está invadiendo Internet. Aunque  también debemos admitir   el que a todos nos encanta gustar y quien diga lo contrario está faltando a la verdad. Lo que resulta bastante obvio  es que   para que sea posible ese gustar de forma masiva, es necesario que   exprimamos  toda nuestra capacidad de seducción. Contabilizamos seguidores y no nos gusta para nada perderlos.  Pero el riesgo que corres con las redes sociales, es que esta pulsión puede magnificarse hasta convertirse en una obsesión, con consecuencias bastantes trágicas. No admite muchas dudas el que recibir estímulos positivos crea adicción, con lo cual,  muchas personas adictas se ven en la obligación de repetir el comportamiento de forma reiterada por que se necesita más y más, como sucede con cualquier adicción. Lo que está bien claro es que vivimos bajo la tiranía de los likes. No recuerdo ahora donde leí hace unos días el que en la actualidad a los conferenciantes ya no se les valora, en según  que foros, por su conocimientos o publicaciones académicas, sino por el número de seguidores que tienen en Twitter. Esto a mi juicio resulta de lo más superficial,  porque  el asunto de los seguidores  contabilizados en su cuenta social,  puede depender  más de lo simpático que les caiga su perro o del equipo de futbol del que sean aficionados,  que de los  conocimientos intelectuales y sólidos que han conseguido.  La meritocracia intelectual  se devalúa a favor de la superficialidad más insulsa que da paso a la frivolización del ser humano. Es lamentable que sólo se  mida el valor y la importancia de una  persona por su número de seguidores. El número de seguidores y, sobre todo, la cantidad de likes o me gusta, se convierten en un termómetro de popularidad. Otra cosa que tiene la gigantesca   contabilidad de seguidores y sus correspondientes likes  es que hace que vivamos de continuo en una especie de popularidad y pose permanente: todo un culto a la hipocresía y a las apariencias,  sin duda. Vamos que podemos acostarnos siendo un anónimo “Don Nadie” y levantarte al día siguiente y ser todo una celebridad  en Internet. Y todo por  ser trending topic .Para lograr esto solo es necesario que una persona con tropecientos millones de seguidores nos relacione con un escándalo chocante, y cuanto más agresivo mejor, no importa que sea falso,    para que enseguida se ponga en marcha el efecto retuit. Y de ahí a ser un influencer  estás a un paso. ¿ Y  qué  tiene de provechoso el ser influencer?  Pues que por tu notoria presencia e influencia en las redes sociales podrás convertirte en un prescriptor de una marca determinada, o varias, y eso te significa pasar por caja y trincar una buena cifra de dinero. Y bastante asegurado el dineral por que al parecer   los influencers  cada vez toman más  fuerza su presencia a la hora de planificar una estrategia de marketing online. Estoy convencido que a día de hacer la típica pregunta   a los niños de que quieren ser de mayores,  sin vacilación alguna  contestarían  que ifluencer por que saben que es una mina de oro en las redes sociales, o sino que se lo pregunten a las  Kardasians y otros  parásitos símiles de este pelaje, sino les resulta un lucrativo negocio el postear en Instagran y otras cuentas sociales. Y si a eso le añadimos los tropecientos millones de liks  y seguidores que se pueden tener en las redes sociales por su condición de influencers, pues entonces miel sobre hojuelas. No te digo.






martes, 29 de octubre de 2019

SE MULTIPLICAN POR DESGRACIA



Acabo de enterarme por  una noticia que  leí el otro día en un periódico que no viene ahora a cuento nombrarlo, que en España hay un millón de millonarios.  Así como lo oyen. La verdad es que me sorprendió el conocer tan sorprendente noticia. Quieras que  no a mí personalmente  los millonarios siempre me  producen cierta  atracción, no se, pero la engañosa fascinación que me sugiere su glamuroso status social me hace ver, o imaginar, que   la mayoría son  guapos, educados, encantadores, elegantes, etc;  vamos que se les supone que son el prototipo de la felicidad permanente. Aunque en realidad para nada resulta ser  así. Pero a lo que iba, que tal como digo la sorpresa fue morrocotuda al saber que tanto millonario pulula por  España. Si este país tiene, digamos que veinte comunidades autonómicas contando con las ciudades autonómicas Melilla y Ceuta, salen  alrededor de 53.000 millonarios por cada autonomía. ¡Que monstruosidad!. ¿Realmente será cierto el que se encuentre tanto millonario habitando  el suelo hispano?.  Aunque según nos dice Wikipedia,  se considera millonario a un sujeto cuya riqueza es igual o superior a un millón de unidades monetarias, pudiendo encontrarse ésta en bienes o cuentas bancarias. Está claro que tal como  lo indica la enciclopedia digital, resulta bastante probable el que todo este altísimo número  de individuos hayan logrado su condición de   millonarios en España. También hay otros datos elaborados por el banco suizo Credit Suisse que indican que en el  futuro exponencialmente van a creer los ricos, con lo cual durante los  próximos cinco  años van a subir un 42 por ciento más. Maravilloso, oiga:  Más ricos, más dinero, todos felices; ellos claro está. Porque los pobres, porca miseria  como de costumbre. Aunque bueno, el dinero  es quien ordena y manda y priori hará  lo que quiera con nuestras vidas y acabamos acatando  su lógica. Vivimos en la era del dinero, crea sus propias leyes  las cuales    terminan  por someternos y esclavizarnos.  Por esta razón sospecho que el dinero también puede ser sinónimo de infelicidad. Por lo tanto , sería conveniente enseñarles a nuestros hijos a ser felices,  no a ser ricos. Aunque también convendrán conmigo  que  la falta de dinero genera infelicidad;  sobre todo en  los casos extremos de carecer de los indispensables  recursos económicos para cubrir las necesidades más básicas de la vida.




 

Lo que está bien claro es que resulta un contrasentido el que en un futuro los ricos en España tendrán un crecimiento exponencial,  cuando  es uno  de los países con  mayor porcentaje de pobreza y exclusión social dentro de la Unión Europea. Con lo cual, aparte de ser un despropósito, resulta también un autentico  escándalo, y por supuesto una flagrante injusticia.  En mi opinión, creo que todo esta gran injusticia  viene a consecuencia directa de la mala praxis de  los políticos, y en especial de la política fiscal.  Casi el conjunto de  los ciudadanos de a pie  sospechamos que la mayoría de los ricachones tributan de forma fraudulenta y al parecer contra ésto nada se puede hacer, según  indicó en su día Pérez Boga, presidente del colectivos de inspectores de Hacienda. Yo estoy convencido de que más bien no tienen mucho interés  en hacer algo al respecto la Autoridad Fiscal  y de ahí que salga impunes de sus delitos fiscales. L amentablemente todo parece que se organiza con el fin de que los ricos prosperen y se sientan muy contentos y la mar de seguros. Y   por cierto,  también  en su día la que fuera  vicepresidenta   del gobierno del Pepé, Soraya Sáez de Santamaría, tuvo la desfachatez de declarar públicamente que era necesario perseguir el fraude de los parados. Y se quedó tan ancha la sinvergüenza . Así le fue luego  a la madame  y a toda esa chusma  PePera: Defenestrados a las bravas de la poltrona del poder.   Pero para nuestra desgracia,  una vez consumado el “acoso y derribo" contra el Gobierno del ínclito Mariano Rajoy, políticamente  “salimos de  Guatemala y entramos en guatepeor”. Pero esto es otro asunto que ahora no ha lugar.  Lo que   quizá nunca conoceremos del todo es la diversidad  de estrategias y tretas que utilizan para librarse, o en su defecto, evitar los impuestos que legalmente les corresponde tributar al Fisco. Además  son los amos y señores de los paraísos fiscales en el extranjero. Ahora eso sí,  se jactan hasta la extenuación de su patriotismo y  bandera. Faltaría menos. Yo qué quieren que les diga sobre este asunto de los millonarios hispanos?...Que a mí el que España esté entre los países de U.E. con el mayor nivel de la pobreza  y tenga tantísimos  ricachones me repatea el hígado y vísceras incluidas. Porque aparte de la supuesta fascinación que me generan estos sujetos podridos de dinero, también me causan repulsión porque todos conocemos sobradamente, o lo sospechamos, como han conseguido sus inmensas  fortunas: de forma obscena y  carentes de toda ética y escrúpulo alguno.  Que triste y dramática  paradoja resulta el que   en un país cuya pobreza es palmaria, exponencialmente los ricos progresen a cambio de que los trabajadores cada vez sus penurias aumenten.  Estos mismos currantes que son engañados, o manipulados una y otra vez por el poder establecido echándoles cortinas de humo para desviar su atención donde principalmente debieran tenerla con el fin de  acabar con las verdaderas injusticias.  Porque cortina de humo en mi opinión considero al  conflicto catalán. Mientras se siga poniendo la atención en este enquistado conflicto,  la auténtica problemática social que  afecta angustiosamente a la ciudadanía,  de forma subrepticia    se  silenciará y ello hará que la cronificación de la pobreza y la precariedad sea una infame realidad.   Y respecto al susodicho conflicto, si  esa masa embrutecida que ha sido interesadamente  lavada el cerebro por los iluminados secesionistas  de turno,  descargara toda su violencia y  rabia concentrada  contra estos energúmenos podridos de dinero, que tanta desigualdad social están creando,  cuanto no iría mejor a todos. Pero no.  Siguen erre que erre en sus incendiarias  trifulcas. ¡Que fácil resulta engañar y manipular al vulgo; como fácil resulta también enfrentar y dividir a tanto desgraciado que nació únicamente para ser explotado en el trabajo por todos esos indeseables ricos  que por desgracia crecen, y crecen, con su codicia y  su evasión de impuestos, que permiten que los pobres acaben siendo pobres de solemnidad.  Y es que lamentablemente, para elaborar un nuevo rico, se hace de imperiosa necesidad  la materia de  miles de nuevos pobres.
 
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lunes, 14 de octubre de 2019

LA GATITA MILLONARIA



Realmente me deja desconcertado a los extremos que puede llegar una persona amante del reino animal.  Que autenticas excentricidades  cometen  por un supuesto   enamoramiento enfermizo  que llegan a sentir por su mascota. La razón de  este comentario viene  a raíz  de una información que leí días atrás y que guardaba relación con uno de los mayores iconos de la alta costura; me estoy refiriendo al diseñador de moda alemán,   Karl Lagerfeld, considerado como uno de los más influyentes de la mitad del siglo XX y que falleció a principios de este año. Pues bien, este señor hasta después de su fallecimiento mostró una devoción hasta el infinito por su queridísima mascota, que no fue otra que una gata de raza  birmana. A este felino el celebérrimo y multimillonario modisto volcó todo su amor los últimos años de su vida. Un amor que a mi juicio llegó a rozar la excentricidad integral porque en cierta ocasión  este sujeto comentó  que le hubiera gustado contraer matrimonio con su gata bimana, pero como no estaba legalizada la unión no podía hacerlo posible. Oiga, patético.  No tengo noticia alguna si  habló  también de la noche de bodas. En el supuesto de haberlo comentado, allá  que cada uno  personalmente  escenifique la noche de bodas desde su propia imaginación. Pero bueno, a pesar de lo estrambótico que pueda resultarnos esta situación la cual aparenta   que el diseñador y el felino  solo fueran “pareja de hecho”, lo que resulta axiomático es que a cuenta del amor patológico  que le profesaba su dueño, el felino birmano vivía a cuerpo de rey.  Acostumbraba a viajar en avión privado y  a la hora de comer se sentaba en la misma mesa que su dueño y comía en vajilla de plata; además  disponía las veinticuatro horas del día de dos asistentes   que se encargaban de satisfacer todas sus necesidades. Nadie me negará que “Choupette”, este es el nombre de la gatita birmana, no vivía una vida idílica. Pero no queda aquí la cosa ya que  es toda una estrella de las redes sociales. Además una influencer  que cuenta con tropecientos mil seguidores entre Twitter e Instagran.  Me resulta patético que tantísimas personas sigan las peripecias virtuales de una simple gata. En fin, que la estulticia  humana no tiene ni límite, ni remedio. Pues bien,  el felino de marras,  que ya contaba con una fortuna propia  aproximadamente  de   tres millones de dólares,  conseguida por su marca de vino, su línea de maquillaje y campañas publicitarias, ahora la va a ver ampliada de forma descomunal   con los  cerca de  150 millones de dólares que como herencia le ha dejado su dueño a la minino, a la cual  consideró siempre como “el amor de su vida”  Así como lo oyen: toda esa ingente fortuna para la gatita Choupette. Aunque no se...si ha dejado su fortuna a una gata algún vacío legal habrá ahí. No creo que tan gilipuertas fuera el individuo. ¿ No creéis que estando en la jet de la falsedad y la hipocresía como estaba el insigne modisto no sabía que cuando la palmara como chacales se lanzarían a por su fortuna? Esto  de que heredara su gata no fue más que una artimaña para que no tocara ni dios su fortuna. Y me parece que funcionó. Eso creo yo.





Por otra parte, según mi criterio,  por mucho ifluence que sea y por muchos miles de  seguidores que cuente en las redes sociales el minino, nunca dejará ser simple y llanamente un animal. Y en mi opinión es como debió ser siempre tratado como tal. Considero que  están demás todas las extravagancias que se perpetren contra cualquier animal; la mayoría de veces por tratar de humanizarlos y esta conducta  considero que es atentar contra sus propios derechos.  Pero al margen de esta supuesta violación  contra los derechos del susodicho felino, está claro que cada individuo es dueño de hacer los que le plazca con su propio dinero, y gastarse los cuartos como  le sale de los cataplines. Yo no soy quién para echarle en cara a nadie cómo, o  con quien se debe gastar su dinero;  pero tal como está el mundo Facundo, con toda esa interminable legión de desesperados y  hambrientos  que se juegan la vida de forma constante como una   huída hacia delante, a través de concertinas, pateras, muros, fronteras...  pues bien les podría beneficiar esa inmensa fortuna de dinero que el excéntrico modisto lega a su gata birmana. Pero lamentablemente no ha sido este el caso, con lo cual este necesario gesto solidario ha brillado por su ausencia y toda esa legión de harapientos continúan sin tener un sitio donde caerse muertos.  Por  mucho que apeste a  demagogia, o populismo que tan de moda está en la actualidad y en ocasiones se le alude  en plan peyorativo,  lo que acabo de expresar, es la pura y cruda  realidad y como yo muchas personas pensarán lo mismo: que aparte de una extravagancia perpetrada por un individuo excéntrico,  les parecerá una palmaria iniquidad. Pero por desgracia las grandes injusticias  a lo largo de las historia de la humanidad se han ido sucediendo una tras otra. ¡Y lo que te rondaré, morena!. En una  sociedad distópica  como a mi juicio considero que  resulta la actual y   donde los algoritmos controlan nuestra vida, y el egoísmo y la falta de toda empatía predominan,  no es de extrañar que predomine la iniquidad de forma permanente. Por esta razón surgen individuos como este tipo, que su egoísmo y su egolatría, por muchos que quiso hacernos ver que amaba incondicionalmente y sin límite a su gato, no dejó de ser un ejercicio ególatra de autoveneración.   Y para mí  desde luego una estupidez supina en toda regla  el legar tan inmensa fortuna a su gato. ¡Ay si levantara la cabeza el ilustre genio y científico alemán, me estoy refiriendo a Albert Einstein, que dijo : “Hay dos cosas infinitas el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro”. A ciencia cierta estaba seguro que la estupidez resultaba infinita, y con toda probabilidad esta frase la escribiera a finales del siglo diecinueve, o principios del veinte y ya intuía lo imperecedera que resultaba la estupidez en el ser humano. Tal como indico,  de levantar la cabeza  de ipso facto volvería a su tumba para no ver  in situ     la gran estulticia que a día de hoy predomina en todos los sectores de la sociedad, o  el mundo  en general. Como también de la vida en particular de cada individuo. Un ejemplo obvio es el personaje  del que hablo en este texto, que hizo de su mascota el centro del universo, y  cuya manera de actuar me perece que está sujeta un poco a decisiones propias de enfermos mentales que mueren en la misma soledad en que vivieron toda su vida. Por estas razón, nunca debiéramos  criticarlos,  sino más bien compadecerlos.

 
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miércoles, 25 de septiembre de 2019

INCAPACIDAD VERGONZOSA

 
 
Había pensado no hablar de la chusma política, pero  no he podido dejar de hacerlo porque de nuevo me lo ponen a huevo. Cómo callar viendo día a día toda  su ineptitud y su terquedad que han acabado por meternos  de lleno en otro embolado electoralista para el próximo 10 de noviembre, afín de  que seamos los sumisos votantes quienes les saquen de su permanente parálisis.  Me repatea el hígado y vísceras incluidas a cuenta de hasta dónde nos han llevado estos ineptos políticos  cuya incapacidad y obstinación nos tienen más que hartos a todos.  Yo me pregunto, ¿ si  aún quedan ingenuos que creen en la demagogia engañosa  y populismo de toda  esta ralea de gobernantes, sea del signo que sea?. Por lo que se ve, a los políticos les importa una mierda, con perdón, el país y la ciudadanía, porque van a lo suyo por espurios intereses, de lo contrario  no estuvieran en este  alarmante inmovilismo  a cuenta de  no querer  dar su brazo a torcer. Por esta razón  tienen a un país entero  en una preocupante incertidumbre  por no haber llegado, tras una  decisión consensuada,  a  la formalización de un gobierno   responsable y de toda confianza. Este indignante bloqueo que han generado va a contribuir a  llevarnos a la ruina social y económica, y si no al tiempo. Como es bien sabido, a cuenta de su inoperancia y cabezonería  nos han arrastrado hacia ese dislate como es   la convocatoria de unas nuevas elecciones el próximo 10 de noviembre. Serán los  cuartos comicios electorales en cuatro años. Para  chulos y arrogantes los españoles, sino... ¿ a ver que país   se atreve a llevar este ritmo electoral seguido como el nuestro? Ninguno.  ¡Y que  Viva la Marca España, sí señor, con un par!  Por que aquí  nos sobra dinero, por eso nos vamos a despilfarrar alrededor de doscientos millonecejos de euros, pura calderilla,  en la próxima campaña electoral- un deja vu sin duda esta  futura campaña-. Y como sobrados vamos de dinero, no dudo de que por esta razón  las arcas del erario público deben  estar a rebosar . Por tanto,  lo que os  cuentan esos periodistas,  que mienten más que hablan por estar abonados a la posverdad, es pura invención suya.   Ni puñetero caso  cuando digan que por no haber dinero público    no se pueden abrir nuevos quirófanos, que tantísima  falta hace  en los hospitales; que cabreados    los jubilados  de todas España por las míseras pensiones que perciben  han iniciado varias  marchas hacia Madrid  para manifestarse delante del Congreso de los Diputados;   que en la partida de los presupuestos del estado  no se destina el suficiente  dinero  a fin de impulsar la    Investigación, Ciencia, Cultura, Educación, etc. Ya les digo caso omiso que es pura invención periodística. Oye, que el humor no falte ni en estos casos. Faltaría más.


 
 
 Lo que resulta obvio es que  tenemos los políticos que nos merecemos porque nosotros  ahí los hemos puesto para que nos mangoneen y controlen   a su capricho. O también como está sucediendo en estos momentos, el que    pongan cara de compungidos y empiecen a echarse la culpa los unos a los otros de este vergonzoso  fracaso , sin que nadie asuma la falta de  responsabilidad en la formación del nuevo gobierno.  Por otra parte,  todos sabemos sobradamente que no han estado   ejerciendo los cargos políticos para los que fueron elegidos electoralmente, pero por lo que se ve,  su incapacidad y parálisis no ha sido un hándicap a la hora de cobrar porque han  seguido trincando un pastón de narices estos dirigentes, lo cuales únicamente se centran y  se esfuerzan  en obtener réditos personales. Pero aquí  no pasa nada. Todo vale.   Da lo mismo  que las distintas formaciones políticas muestren un claro desprecio a la voluntad popular al no respetar los resultados electorales; o que sea una constante las maquinaciones, mezquindades y torpezas de nuestros   políticos, los cuales, después de tanta acusación cruzada y veto, solo les ha quedado encomendarse a los votantes  para enmendar sus desatinos.  Por tanto, el   10-N a  votar. Pongámonos en el  caso de que     los resultados de este día no logren alterar el escenario político y continuemos  con este bloqueo prolongado que dura ya desde 2015.  Por que  me temo lo peor: si no hay trasvase de votos entre bloques en los próximos comicios el entumecimiento político puede perpetuarse. Y si esto sucede,  que bien  puede ser factible, viendo el panorama actual de incompetencia y terquedad…   ¿Vamos a por las quintos comicios?...En el argot taurino dicen que no hay un quinto malo. Pues entonces  hagámosle caso y a por las quintas elecciones. Que no haya país en el planeta que pueda quitarnos tan deshonroso record electoral.  Desde luego que el panorama  político en la actualidad es ideal para que esto ocurra, por que no veo yo que las elecciones a celebrar el próximo día 10 de noviembre por sí solas van a conseguir desbloquear la situación política, a no ser que de una puñetera vez tanto los partidos como sus líderes se den cuenta que por este  camino  no se puede seguir. Que  la ciudadanía necesita   que se entiendan  y articulen un mínimo consenso en los grandes asuntos del Estado. Esto permitirá sacar al país adelante, sobre todo en estos momentos tan críticos que sufre a nivel global el mundo. Pero es obvio que para lograr este objetivo es necesario que surja entre ellos un cambio de actitud más favorable al diálogo y a los pactos. Pero visto   los destemples y desacuerdos  que han mostrado los líderes  de los partidos punteros  para llevar a cabo la formación de un nuevo gobierno en coalición,  han dejado bien a las claras que la espera del nombramiento del nuevo ejecutivo, va para largo.    Es un axioma el que  están creando una situación apocalíptica que va en detrimento de la estabilidad social y económica del país.  Estoy convencido de que como vuelvan a presentar su candidatura estos mismos  líderes políticos  el próximo 10-N, por su incapacidad  palmariamente demostrada,  volveremos  a las andadas. Y sino al tiempo.  

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lunes, 9 de septiembre de 2019

DESAHUCIOS


 
 
La verdad es que siempre creí que el   asunto de los desahucios era únicamente problema de la crisis, y como dicen, comentan, comunican… en los mentideros políticos que supuestamente ha desaparecido la devastadora crisis que asoló a este atribulado país, hablo de España por supuesto, razón por la cual me creí ingenuamente   que esta dramática situación de los desahucios  había desaparecido también con la crisis; o se había vuelto más comedida y no tan "voraz" como en los años críticos.   Pero por lo visto estaba totalmente equivocado ya que por desgracia  los desahucios siguen sin darnos ni la más mínima tregua. Es más, la última información que tengo sobre este asunto es que el pasado año 2018 fue el año en que más desahucios hubo en España. Para que luego  esta chusma política de cualquier símbolo, nos cuenten con sus interesadas milongas  de que la crisis ya forma parte del pasado. Mentira y gorda  si en realidad,  esta problemática social profundamente ligada a la vivienda,  es la crisis la culpable de que siga latente y además de manera exponencial  creciendo. Los  estremecedores  datos así lo reflejan. Son  datos  que indican el que alrededor de 150 familias son desahuciadas a diario en España, unas cien por impago de alquiler y las otras cincuenta por no poder frente a su hipoteca. Por lo que se ve la tendencia es que se desahucia más a personas que viven en régimen de alquiler y no a los hipotecados. Lo que resulta palmario es que siguiendo este índice de datos, supondría que al año aproximadamente unas 54.000 familias son  arrojadas a la calle sin miramiento alguno y privadas de uno de los derechos más elementales.   Puede que dentro de estas cifras  se de el caso que haya muchas   familias faltos de escrúpulo y  con mucha desvergüenza se instalan  en una vivienda y no les sale de los cataplines  pagar alquiler alguno. No cuestiono que sean  expulsadas por  medios lícitos de la vivienda, si pudiendo pagar, se niegan a   cumplir las condiciones económicas acordadas;  pero en cambio las familias que   son privadas del derecho más elemental como es la vivienda debido a no poder hacer frente a los correspondientes pagos por hallarse en situación de pobreza extrema, me resulta de lo más  indignante su expulsión. Por tanto la lucha contra esta  injusticia debe ser una constante a fin de  que la codicia y la infamia no predominen nunca por encima de cualquier derecho elemental, en este caso el de disponer de una vivienda. 
 





 
¿Ustedes se imaginan la situación de que debido a una mala racha laboral o por el avaricioso abuso por parte de un propietario inhumano, tanto particular como el de una empresa, y por supuesto también  la codicia y usura  de la Banca,  le dejen a uno  en la puta calle con todas sus posesiones materiales,  muebles y otras  sus cosas personales. En definitiva con toda su vida entera tirada en cualquier acera como una signo de fracaso personal y humillación pública.  Yo desde luego me lo puedo imaginar y esta circunstancia me parte el alma y siento que  el mundo se me viene abajo  con toda su desesperación y  con toda su derrota. Es lo más humillante y desolador observar como una vida entera de luchas, esperanzas, ilusiones… es arrojada al muladar de la injusticia. Sin importar que  se trate de niños, ancianos, personas  discapacitadas.   ¿Pero de verdad  que no existe solución alguna para esta escalofriante  problemática ? ¿Tenemos que estar conviviendo desgraciadamente de forma permanente con ella y conocer casos en que los afectados no encuentran más salida que quitarse de en medio  por la dimensión de este drama,  o vivir abyectas situaciones donde   la represión policial se hace manifiesta cargando contra vecinos y activistas cuando éstos intentan paralizar un desahucio?  ¡Qué horror, qué espanto! me parece el ver a tanto  policía o  guardia civil equiparados con su armamento y uniforme, como si fueran a un conflicto bélico, cuando es requerida su presencia afín de proteger a quienes llevar una orden de desahucio para expulsar    de su vivienda a  una pareja indefensos e infelices ancianos; o a madres con sus hijos menores. Esto es Marca España señores, en fin que sí, que  semos diferentes.  Por otra parte,   sólo  cuando sale a la palestra de los medios de comunicación la muerte por suicidio de personas afectadas por un desahucio,  por lo impactante y  aterradora que resulta la noticia;  así como  por la indignación generalizada  y denuncia pública que genera,  los políticos, mas  por proteger sus intereses partidistas  que por un serio compromiso en favor de esta causa,  tras consenso  procuran poner en marcha alguna medidas previsoras afín de que atenúen  la problemática. Pero me temo que las medidas nunca serás lo suficientemente válidas si no se ataja de raíz esta dramática situación que tantas veces tiene consecuencias mortales.
 
Los dirigentes políticos de este país acostumbran a llenarse la boca con referencias constitucionalistas cuando  surge algún conflicto estatal, como  por ejemplo lo que ocurre en Cataluña. Me parece lícito y perfecto, que a cuenta de este conflicto secesionista,   hablen siempre de la Constitución y defiendan en su nombre la unidad territorial. Pero también encuentro legítimo y necesario que citen la Constitución y también en su nombre defienda el derecho tan elemental como es la vivienda. Por que si no me equivoco el artículo 47 de la Constitución dice que “ Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos."  Pero por lo que se ve a día de hoy este artículo me parece pura retórica engañosa porque  para nada se cumple lo que expone, y a las pruebas me remito viendo como exponencialmente  los desahucios siguen incrementándose, y el acceso a disponer de una vivienda, tanto en alquiler como en propiedad, es casi imposible. Todo por ese  problema de  que el precio de la vivienda, ya sea compra o alquiler, no se ajusta a la realidad salarial del país. Si la vivienda, que es un derecho garantizado en la Constitución, deja de estar accesible a la gente de a pie, pues ya me dirán señores del  Gobierno, que hacemos.  Lo que está claro es que  deben ser los políticos, siempre que dejen a un lado su inoperancia y  desidia,   desde sus puestos de representación y responsabilidad los que deben adquirir un serio y verdadero compromiso para cortar de raíz esta tristísima  situación en  la que  personas que han vivido durante años en sus casas son expulsadas a patadas de ellas  para luego ser abandonadas en la calle por un sistema Administración que no tiene soluciones para estos angustiosos  dramas.