lunes, 12 de diciembre de 2016

FRASE MITICA

Hay una frase mítica del genial músico y compositor inglés Jon Lennon la cual supongo que la mayoría de ustedes conocerán, me estoy refiriendo a ésta que dice: "La vida es eso que pasa mientras tú estás haciendo otros planes";  y por cierto, se trata de la parte de una canción que compuso para su hijo Sean, a la que puso por título "Beastutifull boy". Cuanta razón tiene el autor de este enunciado el cual a mí personalmente me suena como a una sentencia lapidaria. Verdaderamente no deja de asombrarme cómo una frase que en apariencia resulta tan sencilla pueda encerrar tantísimo significado. En sus contexto no deja de ser una advertencia por esa forma tan apresurada en que vivimos dentro de esta sociedad actual, motivo por el que apenas tenemos el tiempo necesario para poder vivir el presente y disfrutar del instante. Es obvio que esta  sociedad que habitamos tan plenamente competitiva te obliga estar haciendo planes de continuo; como por ejemplo: dónde vamos a ir, qué es lo que queremos, qué vamos a hacer, etc. Siempre constantemente  imaginando cómo queremos el futuro, sin prestarle la atención debida al presente. Resulta palmario que no somos del todo conscientes con el valor esencial del presente y eso nos hace caer la mayoría de veces en un error, por el simple hecho de que se va transformando a la medida que cada uno de nosotros evolucionamos. Por lo tanto, ¿estaremos perdiéndonos el presente de manera gratuita esperando una quimera en forma de futuro? Es axiomático que lo que en verdad importa es el presente porque es nuestra realidad cotidiana. Sobre él, perfectamente pueden basarse nuestras  aspiraciones de ser felices el mayor tiempo posible. Si consideraríamos que hay que disfrutar de cada pequeños instantes, seguro que aprenderíamos a ir más tranquilos por la vida y no perdernos en el frenesí de nuestras actividades diarias.



 
Hay una cosa que quiero dejar clara es que apostar por vivir en plenitud el presente en detrimento de hacer planes vinculados al futuro debido a la metamorfosis que éste pudiera experimentar por culpa de cualquier proceso de evolución, no implica aparcar nuestra apetencia por seguir soñando. La vida es excesivamente corta como para esperar que algo maravilloso o increíble nos pase, por eso la imperiosa necesidad de soñar  como condición sine quanon para que se hagan realidad los deseos. Tiempo atrás leí un comentario en Internet el cual decía que hemos venido a este mundo para luchar por nuestros sueños, no para vivir una rutina como forma de vida. Estoy totalmente de acuerdo con la persona que escribió en su momento tan certeras palabras, porque considero que los sueños de alguna manera dan significado a nuestra vida y a su vez nos proporciona esperanzas para creernos de que lo mejor de nuestra existencia aún está por llegar. Por esta poderosa razón tenemos que perseguir nuestros sueños y no verlos como algo utópico, sin sentido. No me cabe ninguna duda de que son quienes dan el  placer y el encanto a nuestra vida. Lo que sucede en infinidad de veces es que quien nos impide caminar hacia lograr los sueños es esa falta de autoestima porque consideramos que no nos los merecemos. Esto en buena medida se debe a que la sociedad a menudo nos pone trabas y este hecho a priori hace que aparentemente resulten quiméricos. No es de  extrañar que por esta razón nos veamos incapaces de cumplirlos por que desconfiamos completamente de nuestras posibilidades. Cuando esto ocurre, convendrá poner en marcha todo ese potencial que atesoramos intrínsecamente con el fin de no permitir que nada ni nadie impida lograr el objetivo que nos propongamos.

Volviendo a la mítica frase del genuinamente brillante Jon Lennon, que como de sobra conoceréis la mañana del 8 de diciembre de 1980 fue asesinado de cinco disparos por Mark Chapman a la entrada del edificio donde el residía: Edificio Dakota. Estoy convencido de que si no hubiera acabado con su vida Marck Chapman, ese fan desequilibrado mental, la dimensión global que   hubiera alcanzado su activismo por la paz y los derechos civiles tendría  un papel muy  relevante en estos tiempos tan convulsos donde  la sucesión de   los conflictos bélicos es una constante. Pero obviamente será algo que nunca ya sabremos; aunque eso sí, nunca ha de faltar la hipótesis al respecto por la utilización que hizo de su música y de su voz en favor de ambas causas. Y bien, una vez hecho esta especie de alegato en favor de este influyente músico británico, quiero de nuevo volver a hacer hincapié sobre el transcurrir de la vida mientras nos empeñamos en hacer planes a largo plazo para que luego los imprevistos no sorprendan de manera decepcionante. Y es que por mucho que tratemos de hacer nuestro propio camino, al final todo queda supeditado a lo que nos pueda deparar el destino de forma imprevisible. Lo más común es que nos lleve por itinerarios fortuitos mientras intentamos mantener la orientación que más nos conviene. Si se da el caso de que no tenemos el control de la vida, sí que podemos tratar de encauzarla hacia una dirección a partir de las circunstancias personales que nos rodean. Aunque lo que verdaderamente debiera importarnos es el aprovechar cada momento del presente que nos acompaña como si éste fuera el último. Resulta muy claro que eso requiere vivir pensando en ahora y no en lo que pueda sucedernos después.

lunes, 28 de noviembre de 2016

NAVEGA CUBA, NAVEGA...

HASTA SIEMPRE COMANDANTE FIDEL, EJEMPLO DE LUCHA  Y COMPROMISO REVOLUCIONARIO.
                                               

(Fidel Castro Ruz, 1916- 2016)
 

 
    ¡Sin ti, ahora la utopía se nos ha quedado huérfana y un poco  más sola!





NAVEGA CUBA, NAVEGA,

(Al pueblo cubano por todos sus años de resistencia contra el imperialismo yanqui y en homenaje al Comandante Fidel Castro Ruz)


"Triste como la más triste
navega Cuba en su mapa"
(Nicolás Guillén)


Navega Cuba, navega,
en tu guajira de agua,
por el Caribe mecida.
¿Qué tristeza te naufraga?
Si en velamen de alegría
vienen tus lindas mulatas
con un mojito de besos
con sus caderas de salsa
y te canta un son sabroso
toda la trova cubana.

Navega Cuba, navega,
por el sol de tus entrañas.
Con ardentías de arrojo,
la soberbia que te embarga,
tienes que prenderla fuego:
que surja una llamarada
y encienda al pueblo cubano
la fogosidad gallarda
de Martí que otra vez regresa
con voz revolucionaria.

Navega Cuba, navega,
por todo el Caribe en calma.
Los huracanes del Norte
no podrán quebrar jamás
ese orgullo tan rebelde
con que resisten tus cañas.
Tan sólo conseguirán
que su agitación canalla
tu integridad de isla doble
con imperialista ráfaga.

Navega Cuba, navega,
por tu libertad en marcha.
Solitaria no es tu lucha,
no te sientas olvidada.
Para que no pueda el águila
clavarte su abyecta garra,
contigo se multiplican
las conciencias solidarias
y a tu revolución alumbra
la eterna luz de Guevara.

Navega Cuba, navega,
con tu dignidad izada.
Libre y a los cuatro vientos
ondearás soberana
y se mecerá tu nombre
como si fuera oriflama.
Será ciclón de coraje
o tormenta siempre en guardia:
el escorpión no podrá
reducirte a ser su esclava.

Navega Cuba, navega,
por tu proyección trazada
y que amanezca el futuro
desde el malecón del alba
y se haga timón con rumbo
hacia el puerto del mañana.
En la esperanza de un sueño
quedará tu nave anclada
y se ha de cerrar la herida
por donde sangras sitiada.



martes, 1 de noviembre de 2016

"HABEMUS GOBIERNO"







Después de haber transcurrido casi un año de inmovilismo y negociaciones bloqueadas para la formación de Gobierno en España, se puso punto y final a uno de los episodios de inestabilidad política más duradero en nuestra Democracia cuando por fin hubo   "fumata blanca" en el congreso; por tanto ¡habemus Gobierno! Yo me pregunto tantos dimes y diretes, tanta confabulación y mentira, tanta bronca en el congreso de los diputados que por momentos lo convirtieron en un vergonzante pandemónium para que al final Rajoy retome su cargo en la presidencia del Gobierno con el beneplácito y la inoperancia del Pesoe. Digo yo que para este viaje no hacia falta alforjas. En efecto, el resilente Mariano Rajoy al que tantas veces se le ha achacado de estar acabado políticamente, contra viento y marea ha conseguido prorrogar sus estancia en La Moncloa. Supongo que esto se deberá a que ha tenido la habilidad y la astucia que no han tenido quienes aspiraban a desalojarlo. Es evidente que quienes pretendía su desalojo eran unos advenedizos en esto de la política, aunque atrevimiento y arribismo  no les faltó, pero eso no fue lo suficientemente determinante para lograr su objetivo deseado. Por ende, sucedió lamentablemente lo previsible. Y esto a mí en particular me resulta decepcionante porque para nada resulta ser el esperando cambio político del que anunciaron llegaría los líderes de los partidos punteros  durante la campaña electoral. Y mira que es necesario ese cambio con el fin de revertir la nefasta situación social que  vive aún este catatónico país. En buena parte la culpa de su desdicha se debe a las perniciosas y antipopulares políticas que durante su anterior legislatura  ejecutó el Gobierno del  Pepé. Como van a seguir los mimos en la poltrona del poder, me temo que van a continuar con las mismas políticas de recortes que han practicado durante estos cuatro años porque Europa, con la Merkel en cabeza, continúa exigiéndoselo. Todos conocemos sobradamente que las personas desprotegidas socialmente van a ser quienes más sufran los efectos de sus infames "tijeretazos".





( Mensaje lapidario que suena duro; pero terriblemente cierto)


No creo yo que éste fuera el presidente del Gobierno que la mayoría de los españoles queríamos por el hecho de liderar un partido político donde la corrupción se ha institucionalizado y generalizado. Por esta razón resulta muy preocupante, cómo indignante, que este partido haya sido el más votado en los dos últimos comicios . En mi criterio, un país que sigue votando a mansalva a los corruptos es un país enfermo. Y no es únicamente por sus reprobables casos de corrupción por los que merecieron  haber sido penalizados en las urnas, sino también por el hecho de que en estos cuatro años que llevan gobernando al país con su dictatorial mayoría, han promovido una reforma laboral que va en detrimento de la estabilidad en los puestos de trabajo fijo y ha contribuido a crear trabajo temporal precario y al crecimiento del paro. Han vaciado la caja de las pensiones y el cobro de las mimas a largo plazo genera incertidumbre. No se han preocupado de ofrecerles un futuro de garantía a los jóvenes, razón por la cual de estampida se han largado al extranjero a buscarse la vida. Han aprobado la LOMCE deteriorando gravemente la enseñanza pública; lo mismo que aprobaron la Ley mordaza para incriminar la protesta social. Han desmantelado la sanidad pública con el propósito de privatizarla. Han incrementado las desigualdades sociales haciendo que cada vez haya más ciudadanos viviendo en el umbral de la pobreza y la exclusión social. Y así podría estar enumerando un largo listado de infamias cometidas todas ellas a través de imposición tras imposición y por Decreto Ley, con el agravante de que han ignorado las protestas de la calle y de las organizaciones sociales. Por tanto, "amarrénse bien los machos" que de nuevo el ínclito Mariano Rajoy va a sentarse de nuevo en la poltrona del Gobierno, al que por cierto, no creo que haya sido por méritos propios el asentar sus posaderas sobre ella, más bien por deméritos de los demás partidos, en especial por la ineficacia del Pesoe



Resulta reconfortante por el bien de la ciudadanía en general el que ahora en adelante estén en minoría gobernando por que será ésta  la única forma  que puedan acabarse de una puñetera vez  sus políticas antipopulares. Frente a esta tesitura, Mariano Rajoy se va a ver en la imperiosa necesidad de llevar a cabo una legislatura de pactos y apoyos si quiere que le dure los cuatros años correspondientes. Aunque los politólogos y contertulios que pululan por los platós catódicos debatiendo sobre este asunto, auguran que no cumplirá enteramente su ciclo de mandato. Desde luego que razón no les falta a estos agoreros  por el hecho de que para nada le va a resultar fácil gobernar en estas circunstancias las cuales  favorecen a la inestabilidad política y con ello claramente forzar el cambio de Gobierno o elecciones anticipadas. Sin duda alguna no es precisamente un camino de rosas lo que va a encontrarse el nuevo Ejecutivo, sino más bien un "campo de minas" que tendrán que hacer auténtico malabares para ir esquivándolas. De momento el sueño de los independentistas va a continuar siendo su terrible pesadilla y luego está la oposición en mayoría, que si están por la labor de unir sus fuerzas, será como una amenaza constante  de  echarle la soga al cuello en forma de  rechazo y con ello echar abajo sus propuestas. Aunque la verdad, actualmente la oposición que más quebraderos de cabeza podía dar al Ejecutivo entrante debería ser la  ejercida por el Pesoe, pero todos conocemos sobradamente como se encuentra en estos momentos : fragmentado y en progresiva descomposición a causa de sus luchas intestinas y cainitas. La herida que le han causado sus confabulados barones por el bochornoso "golpe de estado" que dieron  dentro de su partido va a ser difícil de cicatrizar. Y luego está Podemos, que a pesar del acoso y derribo que está sufriendo por parte de la prensa tendenciosa, o pesebrera, siempre confié que ellos podrían contribuir a traernos esa bocanada de aire fresco y renovado que tanto necesita el panorama político. Un partido que nació de la ilusión del 15-M y la frustración de la mayoría dictatorial del Pepé,  pero a partir de las elecciones del 20-D me han empezado a entrar dudas y cierta preocupación a cuenta de sus dirigentes.   Me temo que éstos  han apostado más por lograr el sorprasso al Pesoe que por desalojar al Pepé del Gobierno. Y estoy convencido que mientras Podemos y el Pesoe sigan sin tener la suficiente confianza para pactar y no se concedan una tregua en su lucha por la hegemonía de la izquierda van a seguir entregando un cheque en blanco al Pepé para que este partido por desgracia se perpetúe en el poder  cometiendo las  tropelías de costumbre, fruto de sus políticas torticeras. Estoy convencido de que más de una persona que vota a los corruptos va a jurar en arameo cuando  perciba  que la vida sigue igual  por que continúan metiéndonosela doblada y sin vaselina.

lunes, 3 de octubre de 2016

SUPERPOBLACION

Los problemas vinculados al crecimiento demográfico no hay duda que van a constituir uno de los importantes retos al que va a tener que enfrentarse la humanidad en los próximos años. Por este motivo se debiera exigir atención profesional en las universidades y también exigir a los políticos un serio compromiso con esta problemática social. Pero me temo que no cuenta entre  sus planes  comprometerse para hallar futuras soluciones a no ser que les afecte a ellos personalmente. Como en este momento no es éste el caso, su implicación viene siendo más bien discretita, a pesar de que   resulte un gravísimo problema el que actualmente  el planeta se encuentre superpoblado. Creo recordar que a finales de octubre del 2011, según la ONU,  nació el bebé que hacia el 7000 millones de habitantes en el planeta. Nacimiento que tan solo resultó ser un símbolo porque fue imposible saber con exactitud cual fue el bebé que alcanzó esa cifra; aunque  eso sí, acabó generando una acalorada porfía entre varios países cuando en su momento intentaron ganar la carrera por adueñarse del record demográfico. Un record que en mi opinión carece de la más mínima importancia por que lo que en verdad debe preocuparnos de manera alarmante es la cifra de personas que en la actualidad habitamos este atribulado planeta y que según los últimos datos hablan de siente mil seiscientos millones. Por consiguiente, ha aumentado en 600 millones  desde que nació en octubre de 2011 el bebé que hacia el supuesto 7000 millones. No cabe duda de que se trata de una cifra  astronómica que nos  hace estar en continua alerta por los riesgos que esto conlleva; de momento hace que  disminuya  nuestra calidad de vida. Estoy seguro que   el medio ambiente va a ser el que sufra en un futuro cercano con mayor notoriedad las  drásticas consecuencias que origina la superpoblación mundial; como también irán en aumento la pobreza y los conflictos humanos.


 
 
Según los expertos a lo largo del siglo pasado la población se cuadruplicó y sigue aumentando unos 80 millos cada año. Obviamente este hecho puede hacer que vuelva a duplicarse en pocas décadas. Sólo en dieciséis añas atrás celebrábamos el nacimiento del bebé 6000 millones. Una vez   transcurridos esos mismos años hemos añadido a la cuenta demográfica un millón seiscientos mil habitantes. Es evidente que son datos que certifican la existencia de un exceso población mundial y esto  hace que la sostenibilidad del planeta cada vez más se esté debilitando por el hecho de que progresivamente las materias primas que produce la tierra, de la cuales necesariamente nos abastecemos, se van agotando. Esto ocurre simplemente por pura lógica ya que el crecimiento demográfico surge a mayor ritmo que lo producido por la tierra. Desde luego que esta circunstancia augura nefastos presagios sino se realizan gestiones adecuadas para que los recursos naturales no se agoten. Creo que nadie dudará en estos momentos que el crecimiento demográfico representa un serio problema en el futuro, pero es de suponer que alguna solución para esta problemática  pudiera hallarse si deciden plantear si mucha demora un control y planificación de la natalidad a nivel mundial. Sobre todo en los países subdesarrollados que por falta de información, o por carecer de los suficientes medios  anticonceptivos,  su nivel de natalidad se dispara. Pero tampoco es cuestión de tomar medidas muy drásticas, rayano a la esterilización, con el fin de frenar la natalidad en estos países. Estoy convencido de que el reparto equitativo de las riquezas naturales y energéticas que produce la tierra sería una medida más correcta, y sobre todo más humana, que el control de la natalidad. Pero lamentablemente que  esto  pueda hacerse realidad hoy día    resulta una utopía.  Por consiguiente continuará la flagrante injusticia de que los países industrializados consuman el ochenta por ciento de los recursos naturales y los demás países   denominados tercermundistas tengan que conformarse con el resto. Es obvio que este hecho les condena a sobrevivir en situación de extrema pobreza y todos sabemos que tales circunstancias son  propiciatorias para  que se acrecienten los conflictos humanos.  Gravísimo problema éste que se nos presenta cara al futuro  de cómo hacer frente, entre otras cuestiones básicas, a la distribución del agua potable, la producción de alimentos para todos y como gestionar las toneladas de residuos que generamos a diario. Resulta palmario que hasta que esta problemática social no nos golpee personalmente con toda sus descarnada virulencia,  no vamos a comenzar a preocuparnos seriamente  de sus devastadores efectos.

Circulan por Internet cantidad de panfletos apocalípticos informando que si continuamos con las proporciones de natalidad como hasta ahora, la humidad tarde o temprano se va a ir al garete; vamos que somos una especie en peligro de extinción como los dinosaurios. Sobre este asunto, la voz de alarma la alzó el filósofo y sacerdote ingles, Thomas Malthus, alrededor del año 1800, cuando profetizó hambrunas y desastres porque la población crecía a ritmo más rápido que lo hacía la producción de alimentos. Sin duda alguna una terrorífica visión sobre cómo la explosión demográfica arrastra a la humanidad hacia el abismo del hambre. Más de dos siglos han pasado de esta profecía y cierto es que  hoy día en una gran parte del planeta la hambruna está haciendo estragos mortales, pero las grandes catástrofes que pudieran poner a la especie humana al borde de su extinción debido a la problemática de la que hablo, están por ver. Desde luego que la aplicación de la tecnología a la producción de los alimentos está dando óptimos resultados porque aparentemente va a mayor ritmo que el crecimiento demográfico. Es evidente que nos está sirviendo de gran ayuda la utilización de la tecnología para la producción de alimentos, pero me temo que esto no va a ser suficiente si como ya he comentado no se gestionan adecuadamente los recursos naturales para que éstos no acaben por agentándose. Porque yo ahora me hago la siguiente pregunta: ¿En caso de agotarlos, donde encontraremos otros recursos energéticos que posibiliten el funcionamiento de la tecnología aplicada a la producción alimenticia? ¿No les parece que viene a ser algo así  como "la pescadilla que se come la cola"?. A ver si al final las apocalípticas predicciones de ese visionario filósofo inglés terminan cumpliéndose. Por el bien de la humanidad esperemos que no.

lunes, 12 de septiembre de 2016

ALCOHOL

Según los datos que aporta un consorcio de investigadores de organismos internacionales y nacionales, los españoles al año nos bebemos de media alrededor de 10 litros de alcohol por persona; concretamente 9,5 para ser más exactos. Se trata de alcohol puro que está presente en diferentes proporciones dentro de la variedad de bebidas que hay para su venta en el mercado. Son datos que han sido recogidos a través de un estudio llevado a cabo entre los años 2001 y 2011 sobre registros de venta de alcohol, así como encuestas de compra y consumo en los mismos años. Pero parece ser que cotejando los datos procedentes de unas y otras fuentes relacionadas con este estudio sobre la ingesta de alcohol no coinciden; entre otras razones porque los españoles reconocen la tercera parte de lo que beben realmente. Suele ocurrir en estos casos que la mayor parte seguramente no dice la verdad. Según el Sr. Gregorio Barro un investigador del Instituto  de Salud Carlos III , que ha sido una de los principales autores del estudio, son los grandes bebedores los que aseguran beber mucho menos que en lo que en realidad beben. Esta claro que cuesta reconocer y asumir los problemas que personalmente con el alcohol se tienen, motivo por el que se acostumbra a mentir. Y bien, llegando a este punto donde parece ser que no existe una coincidencia en consonancia con los datos que nos aportan este grupo de investigadores, a mi juicio surgen ciertas dudas sobre la fiabilidad del estudio. Dudas que me son ratificadas cuando leo que entre los propios autores de este informe han surgido algunas críticas y síntomas de preocupación a cuenta de que los indicadores indirectos de consumo no coincidan y porque su trabajo de investigación muestra las discrepancias entre los datos de la diferentes instituciones que han colaborado con este estudio.





Dejando a parte el si puede resultar cuestionable o no el estudio llevado a cabo por ese grupo de investigadores, lo que considero irrefutable es el hecho de que hoy en día el alcohol cada vez está más presente en nuestra sociedad. Es obvio que resulta una de las drogas legalizadas que mas se consumen actualmente debido a la facilidad con que se puede adquirir. Hay infinidad de establecimientos que expenden bebidas alcohólicas y que les trae al pairo la normativa de vender alcohol a los menores de 18 años. La incumplen descaradamente sin sanción alguna. Creo que nadie podrá en duda el hecho de que el alcohol se ha convertido en el protagonista indiscutible de las noches de ocio juvenil. Omnipresente en la celebración de cualquier acontecimiento festivo o deportivo, y en especial en esa costumbre extendida por toda España como son los botellones que organizan los jóvenes con el único propósito de consumir ingentes cantidades de alcohol en la vía pública. Circunstancia ésta que  indica claramente el que los jóvenes de hoy en día son potenciales consumidores de alcohol y con el agravante de que acostumbran  a iniciarse a la bebida cada vez más pronto. En mi opinión, subjetiva claro está, los jóvenes asocian al alcohol aspectos como el estar eufóricos o ser más habladores. No veo yo que lo asocien a aspectos negativos como pueden ser las conductas agresivas o molestas, y cuando no, el beber hasta caer en peligrosas situaciones de riesgo para su salud como son los comas etílicos. Según tengo entendido el consumo excesivo y prolongado de alcohol puede traer consigo efectos estructurales y funcionales del sistema nervioso y ello puede derivar en alteraciones cognitivas, que van desde la pérdida de la memoria a la demencia. Son daños en el cerebro los cuales se encuentran en riesgo de sufrirlos tanto los jóvenes como las personas adultas que consuman alcohol de manera abusiva. Ante el panorama tan catastrófico que para la salud representa los excesos con el alcohol, creo que lo más conveniente es beber con moderación. Porque tampoco creo yo que sea cuestión de convertirnos radicalmente en abstemios debido a los riesgos de que corre nuestra salud  si continuamos bebiéndonos esa media de litros por año de la que hablan los investigadores del citado estudio.  Tal  como está montada esta sociedad con esa sinergia de por y para el alcohol, ¿os imagináis la celebración de un acontecimiento festivo sin la omnipresencia del alcohol?. A mí personalmente me resulta imposible que esto pueda ocurrir. Además, pienso que tomarse una cervecita fresca,  una copa de licor o hasta un "cubata" en momentos puntuales cada uno de ellos, considero que no están en disposición de alterarnos cognitivamente el cerebro. El riesgo está como ya he comentado en abusar de su consumo.

Resulta palmario que el alcohol ha estado presente en la sociedades desde la antigüedad. Su consumo varía mucho de una cultura a otras, pero se puede observar con toda clarividencia que su consumo depende de unas variables, donde destaca el status, la edad, el género de la persona y la estructura social. Creo que no admite discusión alguna el que el alcohol tiene una influencia vital con referencia a la socialización de muchas personas, en especial los adolescentes y los jóvenes  a la hora de integrarse dentro de un grupo determinado o en su contra para excluirse de él. Ese efecto deshinibidor que la ingesta de alcohol genera es una factor determinante a la hora de poder liberarse de miedos y complejos y actuar de un modo más espontáneo y a veces hasta sin limitación verbal. De esta última circunstancia supongo que es de donde procede ese atinado refrán que dice: "el vino habla lo que el hombre calla". Es evidente que cuando se trata de una máxima popular, por su acertada agudeza, poca margen para la discusión nos deja.
 
 

martes, 26 de julio de 2016

EDUCACION INFANTIL

La educación de los niños es un tema de vital importancia. En mi opinión, resulta axiomático el  que de la manera que  se eduque al niño, así será el desarrollo de su personalidad en el futuro. En nuestras manos está gran parte de responsabilidad de darle, mediante una educación correcta, los valores fundamentales de la vida, los cuales a mi entender hará que se conviertan en personas con mayúsculas. Desde luego que la educación de un niño no resulta nada fácil. Es una tarea bastante ardua llevarla a cabo porque representa un proceso complejo y complicado. Los padres que tengan hijos en edad infantil por experiencia propia conocerán personalmente las dificultades que conlleva su educación. En la actualidad el ritmo estresante  que impone esta sociedad tan competitiva que nos ha tocado vivir, hace que los padres no estén el tiempo necesario con sus hijos. Esta circunstancia supone que en infinidad de ocasiones los padres no se den cuenta de como sus hijos van creciendo día a día y preparándose solos para defenderse ante los futuribles avatares de la vida. Una peculiaridad   que motiva que sean los propios hijos quienes se autoimpongan su particular educación. En la mayoría de ocasiones resulta errónea porque ese proceso de aprendizaje lo van recibiendo a través de unos medios que mayormente no son los adecuados para este fin, como tampoco nada recomendables para que proyecten su personalidad y conducta hacia el futuro. Por desgracia en la actualidad tanto la televisión como Internet,  y en especial  el teléfono móvil, se han convertido en potenciales y perniciosos "instructores educativos" de los niños en general. Todos conocemos sobradamente la excesiva información tóxica que acostumbra a llegarnos a través de estos medios:  la abundancia de pornografía y  violencia gratuita son una constante, así como el impulso de consumismo. Es una obviedad el que toda esta publicidad nociva  perjudica de forma seria el desarrollo mental del niño porque  son como esponjas, ya que todo lo que reciben literalmente lo absorben. Desconozco hasta que punto de  valoración y capacidad de raciocinio puede llegar a alcanzar  su cerebro cuando va almacenado   toda esa información tóxica que percibe, pero no admite duda de que una acumulación desmesurada de la misma acabará por lastrar perjudicialmente su desarrollo mental   y estoy seguro que a largo plazo de tiempo creará dañinas secuelas en su cerebro que irán repercutiendo de manera perniciosa en su conducta adulta. Otra problemática que existen con los niños  es que éstos siempre tratan de imitar el comportamiento de las personas mayores, por lo cual es frecuente que copien sus mismos  errores. Por ejemplo, si observan que los adultos resuelven con violencia las disputas, el comportamiento de ellos tendrá el mismo rol agresivo en situaciones parecidas. Por esta razón se hace indispensable aconsejarles que traten de copiar lo menos posible los defectos para evitar que tengan luego problemas en su edad adulta. A este respecto dejó escrito hace ya 2.500 años el gran filósofo griego Pitágoras esta contundente frase: "Educa a los niños y no será necesario  castigar a los hombres". No cabe duda de que resulta  demoledora  esta máxima lapidaria del gran filósofo griego, que fue  escrita hace ya más de dos mil años y que en pleno siglo XXI aún nos invita a reflexionar con el fin de que seamos conscientes de la importancia vital que tiene educar a los niños dentro de los valores esenciales.
 
 
 
 
 
Supongo que nadie tendrá dudas acerca de  que los padres son los primeros educadores de sus hijos con la finalidad de prepararles para la vida. Pero hay una tendencia hoy en día a relegar las mayores  responsabilidades educativas a los profesores. Algo así como "cargarles el marrón a ellos" para verse liberado de obligaciones y responsabilidades de padre.  La verdad que  esta   tendencia   no la encuentro muy políticamente correcta por el simple hecho de que los padres  deben  participar activamente también en la educación de sus hijos y   escabullirse  al respecto lo menos posible. Por descontado que la escuela debe contribuir como una parte muy importante en su educación y formación integral, motivándoles e impulsándoles a desarrollar sus potenciales y posibilitándoles los medios adecuados para ello, pero bajo ningún pretexto debe  suplir a los padres. Ambas deben ser complementarias por el bien del niño. Por otra parte, la disciplina dentro del hogar resulta muy aconsejable para llevar a cabo una educación correcta. Tampoco es cuestión de que ésta sea muy  estricta para no crear en el niño un clima hostil que en nada beneficiará su conducta. Como tampoco resulta aconsejable el castigo físico porque con  las actitudes agresivas  no se suele conseguir los propósitos adecuados. Los expertos en el campo de la  psicología infantil  aseguran que los adultos que han recibido castigo físico y psicológico en su infancia tienen una cicatriz emocional  difícil de borrar y sus recuerdos más desagradables de la niñez se relacionaran con los momentos del castigo por los padres. O sea, que la educación a base de cachetes tiene secuelas irreversibles para el futuro. Es bueno saberlo y tenerlo en cuenta para no crearles traumas psicológicos en el futuro.  Por tanto, a la hora del merecido castigo, lo mejor va a ser apostar por privarle  durante un tiempo de disfrutar de aquello que le guste; como por ejemplo: ver la televisión, jugar con la videoconsola, salir a la calle, restringirle  el móvil, etc. Antes de acabar esta disertación no quiero dejar pasar por alto que a veces nos olvidamos de lo que en verdad es importante para un niño es que viva en plenitud feliz dentro de su espacio personal. Sin atosigarle para que desde ya   persiga el éxito cara al futuro creándole un clima agobiante y prematura competitividad.     Estoy seguro que esta terrible circunstancia le estará acarreando insanas consecuencias psicológicas a su temprana edad.

sábado, 16 de julio de 2016

PERDER EL TIEMPO

Cuantas veces como un mantra celestial habremos escuchado esa expresión que dice: "estás ahí sin hacer nada perdiendo el tiempo". ¿Resultará cierto  que se puede llegar a perderlo por permanecer inactivo, o simplemente es un reproche que nos hacen por nuestra indolencia? Desde mi punto de vista, yo creo que no se puede llegar a perderlo sencillamente por no tratarse de un  objeto físico; además considero que el tiempo es infinito, por tanto algo intangible que dudo hasta que punto tiene valor. En cambio, las oportunidades que el tiempo nos concede, las cuales resultan a todas luces palpables, si que se pueden perder. Por ende, ni se pierde ni se malgasta, simplemente va transcurriendo a su ritmo natural. Esa aparente perdida de tiempo es normal que se origine cuando nos encontramos ociosos porque eso va en detrimento de realizar una labor productiva. Todos conocemos que para esta omnívora sociedad tan consumista, toda persona que no esté sujeta a las pautas de producción y consumo que nos impone, en buena lid está desaprovechando el tiempo. Supongo que cada persona tendrá su particular opinión con referencia a este asunto, con argumentos muy válidos que no hay duda podrán resultarnos convincentes. A mi juicio, si en realidad se llegara a perder el tiempo, cosa que dudo, creo que sería por emplearlo en aquellas cosas que carecen de importancia personal y no están alienadas con una misión de vida. Para mí la inacción no tiene que ser una pérdida de tiempo ya que posibilita descansar y reponer energías para luego intentar conseguir nuevos objetivos, entre los cuales como una obligación, o  una necesidad, se encuentran  los que están vinculados a la productividad lucrativa. Una  productividad que a priori es lo que demanda este sistema  del capitalismo neoliberal y globalizador en el que estamos inmersos por pertenecer a un país encuadrado dentro del bloque occidental  y donde como ya he comentado, estar ociosos es sinónimo de desperdiciar el tiempo. Aunque tú afirmes todo lo contrario según tus convicciones y reiteres hasta la saciedad que no se trata de una pérdida sino hacer lo que en ese momento te pide el cuerpo. Es evidente que ocupar nuestro tiempo de forma continua en cosas importantes, en especial productivas, parece ser nuestra rutina. De lo contrario parece que emergiera una sensación de que el tiempo se escapa y tras él se fuera también la vida de manera baldía. Pienso que aprovechar el tiempo no siempre es hacer el mayor número de cosas o actividades lo más rápido posible.



 
 
La verdad que a mí me resulta bastante complejo valorar hasta que punto es real ese concepto de tiempo perdido porque como ya he comentado, sólo transcurre mientras cada uno de nosotros hacemos utilidad de él de la manera que mejor creamos oportuno emplear. Además, me parece que hay muy poca veracidad en esa expresión de que estamos perdiéndolo cuando no hacemos algo útil  porque  supuestamente  está mal visto por la mayoría. Según mi criterio personal, en el momento que va transcurriendo el tiempo, tanto quienes se encuentran desempeñando una labor provechosa como los que se hallan inactivos, todos ellos irán aprendiendo lo que verdaderamente importa en sus vidas, motivo por lo que resulta cuestionable catalogarlo como un pérdida. Esta claro que todo cuanto se hace por muy baladí que lo podamos encontrar en el fondo tiene una razón de ser y lo que  quizá la gran mayoría de personas  lo vean como una pérdida de tiempo, para esa selecta minoría en cambio  lo sienten como si estuvieran    aprovechando en plenitud, o en su defecto ganando. Según se mire. Creo que a este respecto nadie está en posesión de la verdad absoluta.  
 
Si hay algo que en la actualidad llama poderosamente la atención en referencia al asunto del que estoy hablando, guarda estrecha relación con la permanente presencia que hoy se tiene en las redes sociales,  como por ejemplo el Twitter o el Factbook; y no digamos los ipod, iphones y susodichos. De manera exponencial van creciendo las relaciones virtuales que se mantienen a nivel de amistad a través de estos medios tecnológicos. Habitualmente se acostumbra a pasar muchas horas en su presencia, principalmente chateando y la mayoría de veces son diálogos de lo más intranscendentes. Pero aún pecando de irrelevancia, para quienes les gusta mantener este tipo de relaciones no creo yo que consideren que los están perdiendo. Resulta palmario que si lo analizamos con la perspectiva de emplearlo con fines puramente productivos, efectivamente se estaría perdiendo. Pero reitero una vez más, no tiene que basarse exclusivamente en utilizarlo con propósitos lucrativos por mucho que  sea la ilusión del capitalismo.   El tiempo es lo que es. Lo único que está en nuestra manos es decidir cómo queremos disfrutarlo conforme a nuestra complacencia. Tiempo de calidad, no cantidad de tiempo esto es lo conveniente; como también resultaría apropiado, dedicar el tiempo a lo que realmente valga la pena y dediquemos a cada cosa el tiempo que se merece. Y una vez mostrado el concepto que tengo sobre el asunto tratado, espero no haber perdido el tiempo mientras escribía este texto; como tampoco quiero que vosotros lectores  sintáis que lo habéis perdido por leerlo.