jueves, 13 de julio de 2023

DE HÉROES A VILLANOS

Verdaderamente somos muy olvidadizos; o cambiantes como veletas. Quizá sea algo  inherente a la condición humana tener esta cualidad nada meritoria; más bien todo lo contrario. Posiblemente nos dejamos llevar por la situación, y dependiendo si ésta resulta negativa o no, actuamos de un modo u otro. Hago este comentario a raíz de una información que leí días atrás en la prensa la cual informaba de las denuncias por agresiones a las enfermeras había aumentado un 71% en los últimos años. Esto viene a indicar que una vez que aparentemente nos hemos visto liberado de los miedos generados por   la crisis sanitaria hemos vuelto a las mismas y mostramos una actitud violenta contra los profesionales de la medicina  como antes de la pandemia, volviéndose a registrar cifras alarmantes de agresiones. Qué fácil le ha resultado a la Sociedad en general pasar de los aplausos a las agresiones.  Siempre temí que todos aquellos atronadores  aplausos que sonaban puntualmente en los balcones cada día a las ocho de la tarde se volvieran lanzas.  Por desgracia así ha resultado por que las agresiones al personal sanitario se ha vuelto tan cotidiano que da rubor  no reparar en un factor de riesgo más añadido a una profesión que no escatima esfuerzo por el bienestar ajeno.  ¿Donde quedó el reconocimiento de su heroicidad? Batallaron hasta quedar exhaustos; muchos de ellos  se contagiaron gravemente perdiendo  la vida varios, todo ello con el fin de  cuidarnos o salvarnos. Pero todo su esfuerzo, su dedicación plena, su sacrificio,  sus muertes...   parece que no ha servido para nada cuando lees noticias que indican el  que las agresiones verbales y físicas   a profesionales de la Sanidad se van acrecentado.   Por esta razón  es lógico que se encuentren tristes y desamparados. Una sociedad en el más amplio sentido de la palabra no puede permitir que  este tipo de acciones se produzcan en lugares que están destinados al cuidado de las personas.     Ante esta lamentable situación que  en la actualidad está sufriendo  la profesión médica me repatea hasta los higadillos  recordando aquellos aplausos que resonaban en los balcones y ventanas, porque analizando la  situación de violencia y falta de respeto que sufre el personal sanitario,  me parece que  todo aquello fue   un ostentoso  postureo. El miedo  nos hizo  engrandecerlos y catalogarlos como auténticos héroes:  la muerte nos golpeaba con toda su crudeza y necesitábamos este tipo de titanes con bata blanca    que mitigaran nuestra angustia. Una vez que ha quedado atrás  tan  dramática situación ahora parece que  les tratásemos como villanos.  Que desagradecidos y cuando no perversos somos, la verdad. Pero aún así, ellos  continúan  igual que siempre: desempeñando su   necesaria   labor profesional,  en beneficio de la salud de todos los ciudadanos, sin escamotear dedicación y esfuerzo alguno. Porque  su compromiso  y su labor  profesional no admiten duda alguna, y siempre estarán ahí para  cuidarnos y protegernos, esté   presente o no el letal Coronavirus.  Pienso que tal vez ya  no sea  necesario verlos como auténticos héroes, pero tampoco como villanos, sino reconocer sus méritos y respetar debidamente su trabajo , porque se trata de  serios  profesionales de la sanidad  que desempeñan una labor muy necesaria por el bienestar ajeno.  Si  cuando la situación lo requiere, confiamos nuestra vida en ellos, entonces, ¿porqué nos comportamos como auténticos energúmenos y los   agredimos verbal o físicamente? Suele darse la casualidad  que en ocasiones el personal sanitario paga las frustraciones de pacientes y familiares por las consabidas demoras o problemas que puede presentar el sistema sanitario. Al estar en primera línea la profesión médica  esto supone hallarse en una  mayor exposición a los insultos   y  las agresiones.





Resulta  triste comprobar que un   personal que está exhausto, dejando de disfrutar vacaciones, pagando la ineficiencia y falta de respuesta de la Administración todo por cuidar al resto y al que algunos energúmenos todavía pagan con la ofensa. Que  bochornoso  y vergonzante me resulta este comportamiento. Como triste me resulta también  el que  las agresiones a médicos y enfermeras vayan en aumento. Esto es  lo que indica las   denuncias puestas sobre tan escabroso asunto.  Me temo que existirá otras más  agresiones que por una u otra razón no son denunciadas, pero que no cabe duda de  que  elevaría  aún más si cabe  el tanto por cierto de las denuncias por conducta agresiva al personal médico. Yo me pregunto:  ¿en qué cabeza cabe desatar la ira de esta manera? Toda agresión es intolerable y execrable, pero hacerlo con quienes se dedican en cuerpo y alma a los demás es inadmisible. El efecto en los profesionales es demoledor, y no se le pone freno. Pero tampoco nos llevemos a engaño, este agresivo comportamiento que se está dando entre los profesionales de la medicina es el fiel reflejo de la sociedad actual y algo que también se observa en otros ámbitos. En especial en el sistema educativo donde también las denuncias por violencia e injurias   hacia    los profesionales de la enseñanza, por parte de los alumnos o familiares de éstos, siguen creciendo. Intolerable a todas luces resultan estos comportamientos tan infames, cuyas  secuelas afectan gravemente a los agredidos, los cuales la mayoría necesitan apoyo psicológico para continuar desempeñando su labor profesional con toda normalidad.  Es necesario promover una sanidad sin violencia.   Para ello habría que hacer  campañas de sensibilización con esta problemática, empezando por respetar y cuidar a los profesionales,  para que ellos también nos cuiden a nosotros, claro está. Pero, es bien poco lo que al respecto se hace. Por descontado que  hay que señalar a los políticos por esa escasa  implicación que muestran  a fin de  solucionar esta problemática. Todo cuanto hacen al respecto me parece insuficiente.  

miércoles, 28 de junio de 2023

Más de lo mismo


viernes, 9 de junio de 2023

REFLEXIONES DISPERSAS (V)

REFLEXIONES DISPERSAS V

 

Ley de vida

 

Sucede que hay personas que están un tiempo  con  nosotros y comparten todos esos  momentos felices o tristes que forman parte esencial de ese vivir nuestro diario. Pero por causa de nuestra condición de ser mortales se nos van físicamente de nuestro lado para  convertirse a perpetuidad en recuerdo, ausencia, vacío, y por supuesto que para algunos tristemente también en olvido. Personas que de manera íntima han estado cercanas a nosotros por tratarse de: padres, hermanos, amigos; o compañeros de trabajo. Simplemente se van y nos   dejan su espacio vital en la tierra para que vayamos ocupándolo  nosotros, sus  “sobrevivientes”, a fin de que  sigamos  proyectándonos en la obra  que ellos fueron construyendo con mayor o menor suerte mientras estuvieron vivos y que ahora dejan incompleta. En parte,  nosotros iremos completando  con reatazos de nuestra propia vida.  Hasta   que  algún día, sin fecha conocida,  también  les dejaremos  como legado esa misma obra inacabada a las futuras generaciones que nos precedan. Y así sucesivamente este legado   irá yendo a parar  de mano en mano entre las posteriores generaciones.    Esto ocurre porque únicamente   somos presencia efímera y aquí  todos estamos de paso.  Es Ley de  vida. Una ley cuyas  inquebrantables normas son la de: nacer, vivir y morir. No existe nada más. El sueño de la inmortalidad es un intento de evadirse de lo básico. Queramos o no, el ser humano es mortal y no va a dejar de ser por mucho que se pretenda cambiar o alterar este axioma a través de la tecnología, la investigación o ya de paso la novedosa y discutible  inteligencia artificial. Y ya que estamos de paso, tratemos de dejar   recuerdos hermosos, no heridas sin cerrar ni cicatrices.





 

Convivencia

 

No tengo duda de que somos increíblemente inteligentes para los progresos tecnológicos, en cambio somos unos verdaderos analfabetos en lo que concierne a vivir en pacífica  comunidad. Ni sabemos, ni tampoco queremos saber,  como se vive de esta   forma  porque lo nuestro históricamente es estar de continuo en la polémica, en la gresca…. Sin importar que por medio vayamos dejando sobre la Historia   un rastro de cadáveres. Ingenuo de mí por creer que tras  los millones de muertos que habían generado las dos guerras mundiales el diálogo iría sustituyendo con éxito a la violencia, pero  compruebo que no es así, que la violencia es congénita al hombre. Por desgracia no hemos aprendido nada de los errores del pasado. Y me causa mucha tristeza  el hecho de ver con cuanto desprecio y  odio se tratan unos semejantes a otros. Sensaciones idénticas siento también cuando percibo  como  despreciamos a la Naturaleza olvidándonos que dependemos de la Madre Tierra. ¡Que locura, qué barbaridad; cuanta peligrosa insensatez la nuestra: estamos destrozando al planeta con guerras y a agresiones al medio ambiente y esta circunstancia hace que nos autodestruyamos a nosotros mismos.  Cada vez estoy más convencido de que los hombres, por encima de las ideas, deben entenderse con el corazón porque será la única forma   de que toda  la humanidad pueda vivir en el  futuro en convivencia pacífica. ¿Qué resulta utópico?. Lo sé. Pero las utopías, o los sueños, siempre están ahí para insuflar estímulo y ayudar a seguir hacia adelante con el propósito de transformar una realidad que literalmente nos aplasta.

 

Puede ser posible.

 

Por muy imposible que lo veamos,  sin no  permitimos que nos insensibilicen o  nos adormezcan  con cualquier arma de poder  quienes tienen entre sus manos las riendas del planeta,  como por ejemplo el futbol, podremos algún día cambiar las cosas y darle un giro de 380 grados a la Historia; o a la vida. Yo desde luego no estoy dispuesto a perder  la esperanza de que en algún momento  de forma colectiva podamos mejorar el mundo y transformar su realidad en beneficio del ser humano ¿Por qué no soñar, o creer, que algún día unos con otros podemos vivir en paz; o de que podemos acabar con una buena parte del sufrimiento de los demás? Ya se que resulta una utopía, pero las utopías a veces son el principio de algo que puede acabar resultando siendo hermoso.  Desde luego que tendremos que enfrentarnos encorajinadamente  a esa astuta  y descomunal maquinaria que siempre está tramando algo contra nosotros y nos  empuja de forma continua  a decirnos egoístamente.  : “Tú a lo tuyo, en tus casita, la mar de   tranquilo sentado  en tu sillón y tragándote todos esos programas basura  que emiten por  TV; o  enganchados a las pantallas táctiles del  Smartphone o la tablet .  Como si las injusticias que se dan a lo largo del Planeta no fueran contigo.     No pasa absolutamente nada. Preocúpate de ti, y los demás que se las apañen como puedan. Que nadie moverá un dedo por ti si te vienen mal dadas”.  Por desgracia  si esto lo convertimos en un mantra, repitiéndolo  una y mil veces, acabaremos  con la sensación de que nada podemos hacer ante la triste y cruda realidad y nos abandonaremos a nuestra indolencia y a nuestro deshumanizador egoísmo  Y el mundo entonces seguirá como hasta ahora: inmerso en esa espiral de dolor, de violencia, de miedo, de sufrimiento, de injusticia…con el temor de que terminemos  perdiendo toda esperanza de lograr que otro mundo pueda ser posible.

 

lunes, 22 de mayo de 2023

Derroche....


domingo, 7 de mayo de 2023

SALVEMOS EL AGUA

Como sobradamente sabéis estamos viviendo, o más bien sufriendo, una sequía histórica. Creo que desde hace aproximadamente unos cincuenta años no se veía cosa igual en España.  Una pertinaz sequía cuyos efectos catastróficos resultan incalculables.  Miles de hectáreas de cultivo en España y parte de Europa  están arrasadas  y existen ríos que ya están en peligro de desaparecer todo ello por falta de agua. Este es el duro y peliagudo escenario que se nos está presentado por la prolongada sequía, la cual venimos arrastrando desde finales del año pasado. Y según los avezados en el tema podría agravarse este catastrófico panorama en los próximos meses por la escasez de lluvia. El problema de la falta de agua para el riego de las zonas de cultivo  no sólo va a afectar  a los agricultores,  también a los ganaderos por falta de forraje para alimento del ganado. Esta circunstancia inevitablemente   repercutirá negativamente en  la bolsa de la compra diaria   por que van a incrementar su coste los productos derivados de la ganadería y agricultura  debido a la escasez de los mismos.  Si la lluvia no hace  de manera constante su presencia, acabaremos  todos metidos de lleno  dentro de ese bucle que  irá perjudicando por igual  las economías de todos los afectados.  No hay duda de que la creación de un pacto de Estado sobre la sequía  resulta urgente. Pero por lo que se ve el Ejecutivo  gubernamental  está haciendo bastante poco al respecto y la problemática de la falta del agua sigue exponencialmente avanzado y esto vaticina una catástrofe de dimensiones bíblicas.




Pues bien, ni aún con este terrorífico panorama que se nos presenta  por causa de esta  pertinaz sequía histórica, no cejamos  en seguir cometiendo    aberrantes despropósitos como es malgastar el agua potable. Da fe de ello ese disparate de construir una playa artificial    en Alovera:  pequeña población de aproximadamente 15.000 habitantes y que pertenece a la provincia de Guadalajara.  Esta localidad que  se halla   situada a unos 300 kilómetros del mar, tienen la disparatada  intención de construir  la mayor  playa artificial de Europa. Así como lo oyen, o más bien lo leen: la mayor de Europa aquí en España. Para chulería la nuestra. “Alovera Beach” es como han bautizado el mega proyecto, el cual exigirá una millonada de euros la  inversión de está construcción playera con ínfulas  de apariencia caribeña. Y  para mas inri se va a cimentar  en una de las provincias más secas del país donde por culpa del cambio climático la cantidad de lluvias se reduce año tras año en cantidades alarmantes. Lo que verdaderamente preocupa e indigna es saber que la laguna artificial de la playa de marras va a ser llenada con agua potable; vamos que se utilizara  la red de abastecimiento de agua público. ¡Que vergüenza un país con una sequía severa y despilfarrando el agua potable de esta forma!. Y no crean ustedes que van a ser únicamente unos miles de “litrejos” de nada los que se van a malgastar. Pues no: serán 32 millones de litros de agua los que harán falta para llenar la laguna de “Alovera Beach”. Constará de 25.000 metros cuadrados de superficie la lámina de esa agua.  Dicen los promotores de este “mega invento playero” que el agua se irá regenerando de manera constante. Tal afirmación me resulta cuestionable porque ya se sabe,   con tal de sacar el lucrativo proyecto adelante, y dar un buen pelotazo,  si es necesario tergiversar la verdad con discursos torticeros  se hace. Y santas pascuas.  . Hablan también de la construcción de pozos para por si acaso.  Pues nada,  a seguir explotando los acuíferos subterráneos hasta  agotarlos.  Al final por culpa de unos y de otros,  acabarán con toda el agua, tanto  la que cae de arriba como la  que surge del fondo,  y padeceremos  una sequía integral que nos pondrá en riesgo de extinción. Todo por culpa de esa codicia   tan inherente al ser humano. Porque no hay que ser muy avezado en asuntos de economía  para saber que este mega proyecto de “Alovera Beach”,  es puro y duro negocio  con afán  especulativo. Para unos cuantos les resultará trincar un gran pelotazo de dinero; otros en cambio tendrán que sufrir la avaricia de estos especuladores a la hora de adquirir una vivienda.  Las constructoras ya han comenzado a vender los pisos a precios inflados. A cuenta de esa publicidad gratuita y hasta engañosa  que se le está dando a la playa artificial los precios de las viviendas se han disparado. Por tanto, al  despilfarro del agua habrá que se sumar la  especulación  de las constructoras que irán in crescendo y entonces por desgracia la problemática será doble. Tan sólo los grupos ecologistas  son quienes están   poniendo  el grito en el cielo haciendo campaña contra este proyecto por  tratar de ponerlo en marcha en tiempos en que el país sufre una de las mayores sequías de su Historia.  Confían, que el proyecto acabe desinflándose por resultar ser inviable.  Pero de momento, el proyecto no se tambalea,  sigue adelante y en el verano de  2024 tienen la intención de que entre en funcionamiento. Esta circunstancia confirma que     la pertinaz sequía   les trae al pairo a unos cuantos individuos con cargos públicos en el Ayuntamiento de Alovera  y a las constructoras    que anteponen su especulativa codicia por encima de las necesidades imperiosas de un país que progresivamente se está secando por falta de lluvias  y las previsiones de que se encuentre una pronta solución cada vez se hacen más difíciles por culpa del cambio climático, el cual   cada vez se hace más latente y más severo. Lo que hay que hacer en estos tiempos de pertinaz  sequía, es crear medidas urgentes que enderecen la política hidráulica del país; como también presionar a las administraciones y empresas que respeten el agua. Hay que hacerles saber que sin este precioso y necesario líquido como es el  agua no hay vida. Su carencia arruina a agricultores, ganaderos, sube los precios y destroza la economía.

 

viernes, 21 de abril de 2023

Operación Bikini


viernes, 7 de abril de 2023

AY, ESA VEJEZ...

La verdad es que la vejez ha sido siempre temida desde el comienzo de la historia. Para dar fe de ello, que mejor que este breve comentario el cual se trata del primer texto occidental que trata el asunto de la vejez. Lo dejó escrito el poeta egipcio Ptahhotep en el 2500 antes de Cristo. Dice lo siguiente: “¡Qué penoso es el fin de un anciano! Se debilita día a día; su vista disminuye, y sus oídos se vuelven sordos; sus fuerzas declinan; su corazón ya no conoce descanso; su boca se vuelve silenciosa y no habla. Sus facultades intelectuales disminuyen y le es imposible recordar hoy lo que fue ayer. Todos los huesos le duelen. Las ocupaciones a que se entregaba antes con placer solo se cumplen con dolor y el sentido del gusto desaparece. La vejez es la peor de las desgracias que pueda afligir a un hombre. La nariz se la tapa y no puede oler más”. Este párrafo que dice que “la vejez es la peor de las desgracias que puede afligir a un hombre” psicológicamente es demoledor y a su vez tan deprimente. Por consiguiente, ahora que nadie trate de hacerme comulgar con piedras de molino, ni tampoco me agasajen con ilusorios cuentos de hadas, todos esos individuos que suelen venir en plan animoso contándonos la milonga de que la etapa en que alcanzamos la vejez resulta ser un período de la vida muy proclive a que podamos por fin vivir momentos interesantes y transcendentales por tratarse de una época vital reservada a la serenidad, la experiencia, el conocimiento, el equilibrio emocional… No se, por el romanticismo con que nos describen la vejez, aparenta indicarnos “que para vivir feliz en el país de Arcadia hay que ser viejo”, o algo así. Oye, pues no. Que no os lo compro, aunque me lo ofrezcáis en súper oferta romántica. Y es que por mucha calma y sabiduría que se supuestamente se logre, el cuerpo y el cerebro se resienten y van decayendo inevitablemente y al final todo son limitaciones físicas y cognitivas. Y es que el deterioro de salud que se sufre entrando en la etapa de la vejez tiene un impacto psicológico en las personas mayores.. En resumidas cuentas que hacerse viejo tal como indica el rotundo texto del comienzo, y también por la experiencia personal que a cada uno nos toca, es una putada .¡Y grande!. Por supuesto que también es un privilegio llegar a la vejez. ¿Pero sabéis a que precio ?. Nada sale gratis: el vivir años que en apariencia son una "supuesta propina" que nos ofrece la parca tiene su coste debido a que lamentablemente el organismo biológico y el estado cognitivo se van deteriorando de forma irremediable e irreversible, y por desgracia no hay vuelta atrás. Y esto supone que, para seguir dando un pasito más por la vida, es necesario echar mano de los fármacos. Luego también está el agravante de que tienes compradas todas las papeletas de esa lotería que organiza continuamente esa parca que tan generosa te obsequia con años de propina. Y es que la muy astuta siempre espera sigilosa y en cualquier momento saca a relucir tu número. Y para el hoyo que te vas. Por tanto, sólo queda asumir lo que toca y a llevarlo con resignación y si es con buen humor y mejor semblante, pues miel sobre hijuelas. Desde luego que el humor no debería faltar nunca, no sólo en la vejez, sino en las diferentes etapas de la vida, porque el humor es sinónimo de positivismo y eso a la larga genera alegría. Lo que sucede es que en infinidad de ocasiones el cuerpo, o la mente, no están receptivos para el humor. Cuando se es viejo las ocasiones son una tendencia habitual. Por esta razón las personas mayores acaban entrando en un bucle de negatividad por el simple hecho de ver como se van mermando la capacidad física y mental. Y esta circunstancia les hace más frágil, más vulnerables a las vicisitudes de la vida. No es de extrañar que por este motivo mentalmente terminen por desvalorizarse, creyendo que ya no son útiles para la sociedad con el agravante de creerse también un estorbo para los demás, incluso para su propia familia. Llegando a este punto lo normal es que la autoestima de los viejos baje de forma alarmante y cuando no preocupante. Obviamente este hecho afectará en todos los aspectos de su vida, retroalimentado la sensación de poco valía.




Por otra parte, a mí es que me da la a risa tía Felisa, o puede que me repatee hasta las vísceras , depende el día que tenga, leyendo o escuchando todo esto de las inversiones millonarias en el intento de alargar la vida, de distanciarnos cada vez más de la muerte. Que desatinada obsesión por esas tendentes investigaciones en alargar la vida, o frenar las lógicas e inexorables consecuencias del envejecimiento. Huir de lo inevitable como es el envejecer, además de una locura resulta una palmaria estulticia. Por nuestra condición de ser mortales el hecho de la muerte es irremisible, el ciclo de la vida incluye su deterioro, que es precisamente una consecuencia de estar vivos. Desde luego que resulta importantísimo investigar en la curación de enfermedades, como el avanzar en la prevención de las mismas, pero ir en contra de la naturaleza humana, de la esencia misma de la vida, además de ser un capricho tonto o empeño inútil es una flagrante aberración. Recomendaría a todos esos superdotados investigadores que pululan por Silicon Walley y demás laboratorios de alto pedigrí científico que sean más realistas, consecuentes, empáticos y que gasten su tiempo en investigar acerca de cómo poder ofrecer a toda la humanidad una mejor calidad de vida, y que se dejen de sueños extraños o utópicos como es lograr una especie de inmortalidad.