viernes, 7 de abril de 2023
AY, ESA VEJEZ...
martes, 21 de febrero de 2023
jueves, 9 de febrero de 2023
CAPITALISMO DEPREDADOR
Recientemente un nuevo caso de desahucio ha aparecido en la
palestra mediática con el drama de costumbre. En esta ocasión los afectados
son una mujer de 72 años y su hijo que cuenta con una discapacidad
reconocida y que residen en Alicante. Por orden judicial esta familia
tuvo que abandonar la vivienda por la cual pagaban un modesto
alquiler desde hacía diez años. Lamentablemente la vivienda era propiedad de un
Fondo buitre. Y de sobra es conocida la avariciosa codicia que caracteriza a estos
perversos Fondos que representan al capitalismo depredador.
Sin mostrar nunca un ápice de empatía en favor de personas
vulnerables como era el caso de esta familia. El Fondo de marras llevaba ya un
tiempo tratando de desahuciarlos. Esta mujer cobraba únicamente 750
euros de pensión y se dejaba 300 todos los meses por el alquiler. Cifras que
obviamente confirman que por su precariedad económica están sometidos a
sufrir una supervivencia extrema. Pero esta fatal situación no les bastó para
mostrar humanidad a esta panda de “buitres especuladores”. Se negaron a
negociar la continuación del alquiler y así lograron que abandonaran la
vivienda por orden judicial. A mí lo que me resulta lamentable, y me
cabrea hasta la saciedad, es el hecho de que para llevar a cabo la
ejecución de un desahucio tenga que presentarse la brigada antidisturbios de la
Policía Nacional, solo para evitar cualquier altercado que pudiera
originarse. Por que con razón surgen las protestas
y denuncias de personas solidarias que indignadas por
esta tropelía se concentran frente a la vivienda con el fin de parar el desahucio. Lo que resulta obvio es que la policía
de una forma muy profesional protegen los intereses de esta banda
de especuladores. Claro que podían negarse y no obedecer tan
infames ordenes. Pero aún en el supuesto de que
estuvieran muy en desacuerdo con la manera de llevar a cabo
estas sentencias judiciales, no estarían dispuestos a jugarse su trabajo.
Después de todo son unos mandados que nunca morderán la mano que les da de
comer.
Lo que me cabrea hasta la extenuación y me repatea los "higadillos" son esos Fondos de inversión de carácter especulativo, los cuales su proceder lucrativo ponen en jaque mate a las familias más vulnerables de la sociedad. ¡Hasta cuando vamos a permitir que estos malditos Fondos buitre campeen a sus anchas. Acaban llevándonos a una sociedad más pobre, más polarizada. Una sociedad aparentemente acrítica, sin ojos, sin oídos, con notoria discapacidad y con una riqueza exclusivamente para los ricos de una voracidad implacable. ¿ Y los políticos que hacen al respecto? ¿Dónde está su compromiso, sus iniciativas, a fin de proteger a las familias más desfavorecidas socialmente? Estos políticos que aplican la Constitución en conveniencia según a quién. Lo mismo que te mandan a chirona por no cumplirla habría que enviarles a chirona a ellos mismos por no cumplirla por que todos tenemos derecho a una vivienda digna. Eso es lo que la propia Constitución en su artículo 47 dice: “todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y que deben ser los poderes públicos, o sea políticos y gobernantes, quienes tienen que promover las obligaciones necesarias para que se cumpla ese derecho.” Yo me pregunto ( también a ti lector te hago la misma pregunta) : ¿ a día de hoy toda esa chusma política está por la labor de promover la susodichas obligaciones ? Personalmente afirmo con rotundidad que no. Por tanto resulta pura falacia, o retórica vacía, el artículo de marras. Por otra parte, el único gesto pongamos de “empatía” que los políticos han mostrado ha sido en favor de la Banca cuando en su día estaba en quiebra y fue rescatada con el dinero público. Lo triste es que una vez fue recuperada, continuo con su proceder usurero y su codicia, como si nunca hubieran pedido favores a “papá estado”. Lamentablemente las familias vulnerables que se hayan en riesgo de exclusión social como se pueden comprobar no cuentan con ese favor, razón por la cual los desalojos por orden judicial es un goteo constante.
Quizá lo más triste de esta iniquidad es que no estamos haciendo lo suficiente para acabar de una puñetera vez con todos los
especuladores que negocian con bienes de primera necesidad. Y es que por muchas
opiniones que se viertan contra estas tropelías a final no valen nada, son
palabras huecas. En cambio son los hechos los que pueden dar
ejemplo y por supuesto cambiar para mejor las cosas. Solemos
lamentarnos, maldecir desde la distancia, denunciar públicamente
tanto injusticia; pero estate seguro que si al final no nos afecta
personalmente, nos mantenemos un poco de brazos cruzados. Aunque eso sí:
cargados de impotencia y rabia viendo como un día tras otro familias
vulnerables son obligadas judicialmente a abandonar sus viviendas y con
ello destrozar sus vidas. Porque resulta palmario que si no tienes
una vivienda donde poder cobijarte, estas condenado ser un “sin techo”, y esto
conlleva inevitablemente a vivir en la marginalidad social más
absoluta. Que vergüenza de país con sus gobernantes y sus leyes absurdas,
hechas para beneficiar a los ricos y los pobres que se pudran en su desgracia.
Por activa y por pasiva estamos completamente desamparados y a la deriva
mientras unos cuantos especuladores y negociantes se lucran con las desgracias
ajenas y van sembrando por el mundo miseria humana.
jueves, 2 de febrero de 2023
lunes, 16 de enero de 2023
martes, 10 de enero de 2023
miércoles, 4 de enero de 2023
NUEVOS PROPÓSITOS
Para muchas personas el comienzo de año nuevo representa una oportunidad para iniciar cambios en su estilo de vida. Regularmente estos cambios, o propósitos, giran en torno a adoptar hábitos más saludables. Pero el problema es que somos unos auténticos
ilusos que no tenemos remedio alguno porque en llegando el nuevo año como
viene siendo una costumbre nos planteamos una lista de propósitos a
cumplir, y por norma general son abandonamos de forma paulatina. La
mayoría de ocasiones muchos de ellos ni los comenzamos. Y es que
para cumplir con los propósitos de año nuevo es necesario centrarse,
concretar y ser bastante realista. Y cómo habitualmente
siempre nos faltan algunos de estos requisitos, el fracaso se hace inevitable. Pero este hándicap nada importa, porque en
regresando de nuevo otro uno de enero
más, volvemos a plantearnos los envejecidos
propósitos y recaeremos en la misma indolencia, o error, de siempre. Me resulta arduo llegar a comprender que fracaso tras fracaso anual sigamos en las
mismas treces. En el fondo, un poco de masoquistas sí que
somos. Es muy común que la mayoría
de personas caigan en este bucle de iniciar, o idear, proyectos y abandonarlos
sin cumplir los objetivos deseados. Hecho que queda probado a raíz
de unos estudios de investigación llevados a cabo por la Universidad
de Scranton, Pensilvania (EE.UU.) que afirma que el 92% de
las personas que se proponen metas en año nuevo fracasan. Ciertamente
resultan cifras desoladoras el que sólo un 8 por ciento cumpla con sus
objetivos. ¿ Esto significa que estos propósitos no tienen sentido o que solo
una pequeña minoría está lo suficientemente comprometida con sus metas para
lograrlas? Estoy convencido que sentido suficiente tienen lo que ocurre es que cuando se abandonan muy rápidos, muchos de ellos en las primeras semanas, es por
causa de falta real de voluntad. Resulta irrefutable que si existe falta de
voluntad es muy probable que se apodere de ti la indolencia y esta circunstancia es sinónimo de abandono. Y es que la voluntad es la capacidad para
ponerse unos objetivos determinados y pelear por ellos hasta irlos de forma
gradual alcanzando. Está demostrado de forma empírica que la
voluntad adquiere ímpetu y empuje, nos ayuda en la perseverancia de
lograr nuestros deseos e ideales, constituyendo esa fuerza
motriz tan necesaria que nos empuja a caminar hacia delante a pesar
de las enormes dificultades que vamos encontrando a cada paso que damos. Por
consiguiente, es necesario estar siempre predispuestos a permanecer
voluntariosos a fin de conseguir
las metas propuestas . No exclusivamente al comenzar el año nuevo como viene siendo
habitual, sino en cualquier otro momento del año que surja ese ideal de cambiar nuestro estilo de vida poco saludable. Resulta palmario
el que los ideales acostumbran a motivarnos, pero
hay que reconocer que los mismos se hayan dentro del contexto de los
sueños. Y la perspectiva de soñar a veces
tiende a ser pesimista, pero nadie me podrá
negar que también puede resultar estimulante y de una
belleza indefinible la propensión a soñar. Tampoco debemos olvidarnos de
que los ideales tienen un alto grado de fracaso. Al respecto,
ya lo decía Sigmund Freud, que los “ideales están para que fracasen”. Frase
lapidaria y desconcertante la de este célebre psiquiatra alemán, la
cual según mi criterio suscita una duda existencial
en forma de interrogante: ¿ debemos tener ideales, esos objetivos que tanto nos
motivan, si el fin de los mismos es el fracaso?. Por la finalidad de
mejorar nuestro estilo de vida se hace aconsejable el tenerlos, pero
quizá sólo como una referencia, a sabiendas de que igual nunca se van a cumplir y
lo máximo que podemos conseguir es acercarnos a ese horizonte idealizado al
que rara vez podremos llegar a tocarlo.
Lo que conviene tener en cuenta es que en un principio no nos
pidamos desarrollar cosas muy ambiciosas porque existe un alto grado de probabilidad que el cerebro
entre en un estado de ansiedad y lo más normal es que abandone. Por tanto, debemos ser conscientes en nuestras limitaciones a
la hora de poner en marcha los planes a fin de evitar ser devorados
por la ansiedad. No hay duda de que la ansiedad resulta ser mala
compañera de viaje porque hace que las posibilidades de éxito sean nulas.
Volviendo al tema de proyectar cambios cuando llega el primer día de enero,
comentar que por estas fechas acostumbran a estar los gimnasios a rebosar de
personas que se apuntan para comenzar a practicar ejercicio pero lamentablemente se
vacían a medida que van pasando los meses. Solo los que su voluntad
se hace férrea, o sus convencimientos resultan inquebrantables, continúan
con la práctica del ejercicio. Algo parecido sucede con los deseos de llevar
una dieta saludable con la idea de rebajar kilos. Si no se pone el
empeño y voluntad necesaria para este fin y empiezan a asaltarnos dudas de cómo
empezar, acabará quedando únicamente en un “pensamiento mágico”, es
decir sin determinar la forma de cómo vamos a
hacerlo, entonces date por hecho de que el fracaso es
seguro. A lo mejor por tu bien si no deseas ser de los
que abandonan los propósitos de nuevo en año en febrero, igual lo mejor es que
no los hagas. Tal vez sería más conveniente en su lugar hacer
una lista de los hábitos que vas a dejar de hacer por que probablemente
va a resultar menos complicado y más fácil de lograr. Y por
supuesto que no te harán perder tiempo para nada. Pero si aún sigues
empeñado en tus propósitos de cambio en el nuevo año, lo mejor
y más ventajoso es tener un propósito pequeño y fácil de cumplir que muchos y
muy dispersos. Digo yo.






